10/4/18

Cómo superar la vergüenza, según la ciencia

Cómo superar la vergüenza, según la ciencia

Cómo superar la vergüenza, según la ciencia

El miedo a avergonzarse puede ser abrumador y puede obstaculizar la realización de actividades cotidianas. Cómo dominarlo.

muyinteresante.es

¿Alguna vez le has preguntado a una mujer si estaba embarazada y ella te respondió con un severo "No"? Si es así, ¿sentiste instantáneamente la necesidad de que te tragase la tierra? Es probable que a partir de ese momento te hayas abstenido de hacer cualquier comentario sobre el físico de alguien. Es solo un ejemplo pero el temor a una situación vergonzosa es tan grave que impide que algunas personas hagan cosas tan normales como hacer preguntas en reuniones públicas o ver al ginecólogo para un chequeo importante.

¿Cómo pueden superarse esos temores? Una nueva investigación publicada en la revista Motivation and Emotion, puede haber encontrado la respuesta.

¿Alguna vez le has preguntado a una mujer si estaba embarazada y ella te respondió con un severo "No"? Si es así, ¿sentiste instantáneamente la necesidad de que te tragase la tierra? Es probable que a partir de ese momento te hayas abstenido de hacer cualquier comentario sobre el físico de alguien. Es solo un ejemplo pero el temor a una situación vergonzosa es tan grave que impide que algunas personas hagan cosas tan normales como hacer preguntas en reuniones públicas o ver al ginecólogo para un chequeo importante.

¿Cómo pueden superarse esos temores? Una nueva investigación publicada en la revista Motivation and Emotion, puede haber encontrado la respuesta.


El 'actor' frente al 'observador'

La clave para lidiar con un miedo abrumador de sentirse humillado o avergonzado en público puede estar en la perspectiva que tomemos, sugiere el estudio.

Por ejemplo, al leer a anécdota anterior, probablemente te pongas en el lugar del "actor", es decir, del que siente la necesidad de desaparecer ante la metedura de pata del comentario. Pero, ¿qué pasaría si pudieras limitarte a una perspectiva más distante y estrictamente observadora, como la del lector de esta noticia?

Si lograras adoptar la perspectiva de un observador cada vez que imaginaras una situación social potencialmente incómoda, tendrías la clave. Así es como los investigadores de la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh, Pensilvania (EE. UU.) llegaron a esta conclusión.


Estudiando la vergüenza

Jiang y su equipo llevaron a cabo tres experimentos, cada uno con un anuncio que presentaba una situación embarazosa.

En el primer experimento, los participantes tuvieron que mirar un anuncio en el que alguien se tiraba pedos durante una clase de yoga. El segundo anuncio presentaba personas que buscaban hacerse la prueba de enfermedades de transmisión sexual. El tercero presentaba un escenario en el que alguien accidentalmente eructa frente a una potencial pareja.

Los investigadores preguntaron a los participantes cómo se sentirían en estas tres situaciones (en qué grado se identificaban con el 'actor' o con la perspectiva del 'observador'), y también probaron sus reacciones.

El estudio encontró que las personas que adoptaban la perspectiva del actor tendían a ser mucho más conscientes de sí mismas en las situaciones sociales, pero que cuando los participantes intentaban conscientemente adoptar la perspectiva de un observador, se reducían sus niveles de autoconciencia.

Por tanto, entrenarse a sí mismo para ser un observador y no un actor puede disminuir significativamente los niveles de incomodidad y ayudarnos a ser menos evasivos.

Estos hallazgos tienen profundas implicaciones en la psicología del marketing, explica Li Jiang, líder del trabajo. "Evitar la vergüenza forma la base de los intentos de motivar a los consumidores a comprar una amplia variedad de productos, desde detergentes que pueden solucionar las manchas alrededor del cuello de alguien, hasta el líquido lavaplatos que puede eliminar manchas antiestéticas en la vajilla".

"La vergüenza nos impide pedir consejo sobre lo que deberíamos hacer, por ejemplo, sobre nuestras crecientes facturas de hipoteca o embarazos no deseados. En muchos casos, si queremos ayudarnos a nosotros mismos, y a los demás, debemos superar nuestro miedo a la vergüenza en situaciones sociales", concluye.

26/11/17

Consejos para que nunca más digas “no puedo” y logres objetivos [26-11-17]

 
Consejos para que nunca más digas “no puedo” y logres objetivos

Aprender a desarrollar una actitud positiva y fomentar la autoconfianza son sólo dos de los pilares sobre los que se sustenta una vida exitosa. Dos especialistas dieron a Infobae.com pautas para alcanzar metas. Cómo ayuda la terapia cuando el cambio no llega

“Quiero tener una pareja……quiero conseguir un mejor trabajo…quiero tener más dinero…quiero relacionarme bien con mi jefe…pero…no puedo…no puedo…no puedo…”. ¿Quién no se siente identificado con alguna de ésas situaciones?

Es que la lista de cosas que quisiéramos podría ser infinita. Y cuántas veces terminamos diciendo que no podemos lograr aquello que tanto queremos y como conclusión, obviamente, no lo obtenemos. La palabra “no puedo” aparece con mayor facilidad en el discurso. Nuestra mente se vuelve enemiga, tenemos pensamientos negativos y, por lo tanto, atraemos esto a nuestras vidas.

Para obtener lo que queremos hay que empezar con la actitud mental correcta. En principio tener confianza en uno mismo.

Es importante desarrollar una “actitud positiva” que tiene que ver con comenzar a pensar que voy a lograr aquello que quiero.

La mente es una de las herramientas más poderosas del ser humano. Mente es sinónimo de vida inteligente, de conciencia humana. Desarrollar nuestra capacidad para crecer y obtener una vida plena y eficaz es eje fundamental de la mente.

Partimos de la idea que “nos convertimos en lo que pensamos”. Así, si pensamos positivamente obtendremos buenos resultados pero muchas veces nuestros diálogos internos, las cosas que nos decimos a nosotros mismos nos crean las trabas y producen resultados negativos. Lo que pensás se expande en la vida, atrayendo muchas veces justamente lo contrario a lo que deseamos.

Algunas sugerencias para lograr lo que queremos pueden ser:

• Para transformar nuestros pensamientos debemos entrenar nuestra imaginación. Aprender a visualizarse con el propósito cumplido

• “Creer para ver”, cuántas veces nos enseñaron lo contrario (ver para creer)

• Pensar positivamente que tengo el recurso para obtener lo que quiero

• Evitar la queja sobre aquellas cosas que no son como esperamos

• Pensar hacia el futuro. No nos sirve pensar en situaciones que fracasaron

• Todo pensamiento que nos haga retroceder es un impedimento para que se manifieste lo que deseamos crear. Para esto es importante cerrar los asuntos inconclusos del pasado

• Pensar desde nuestra autonomía y no en función de las expectativas familiares y otras personas, si nuestros pensamientos se centran en lo que los demás esperan de nosotros, aunque no nos gusten esas expectativas, actuaremos según lo que quieren y esperan de nosotros, atrayéndolo

• Para lograr lo que deseamos es necesario que decidamos cambiar nuestra forma de pensar, poner límites a nuestros pensamientos negativos y nos centremos en lo que nos proponemos crear y atraer a nuestra vida. Tenemos que tomar el compromiso de no poner energía mental a lo que los demás piensan de nosotros

• Repetir mantras positivos

• Cambiar los “no puedo” por los “no quiero”, esto nos reafirma poder sobre nosotros mismos, siempre esta la posibilidad de cambio

El rol de la terapia cuando el cambio no llega


La psicoterapia es una potente herramienta de cambio. Son muchas las personas que tomaron conciencia de sus problemas y sienten que no pueden cambiar. No saben qué hacer o cómo hacer. Se sienten desvastados o frustrados, ante la imposibilidad de lograr lo que se proponen en la vida.

El objetivo de la terapia es lograr cambios, equilibrio en la mente y armonía en el cuerpo, las emociones y el espíritu.

El primer acercamiento hacia el cambio es decidir hacer terapia, al tomar la decisión ya estamos convencidos de que queremos cambiar y queremos lograrlo.

Al comienzo, las personas muchas veces ofrecen resistencia a cambiar tantos aspectos de sí mismo como pudiera parecer cuando expresan su situación. Si así fuera, ya habrían cambiado. Realmente una parte suya quiere cambiar y otra parte no, e incluso, se resistirá con mayor o menor conciencia al cambio.

Muchos dicen:”Tropiezo siempre con la misma piedra”. Cuántas veces sentimos esto a la hora de cambiar, y porque sucede? porque estamos acostumbrados desde que nacimos a reaccionar frente a un determinado estimulo de una manera y por ende nos encontramos repitiendo una y otra vez un mismo patrón de comportamiento. Si alguien nos avisara, no dudaríamos en evitarla.

El problema, al final, se reduce a que no nos damos cuenta de los obstáculos hasta que sufrimos sus consecuencias negativas. Este es uno de los puntos en donde reside la ayuda que ofrece la terapia. Por eso podemos decir que el terapeuta es un avisador de obstáculos, un entrenador del darse cuenta.

Y por otro lado, nos ayuda a generar nuevas conductas para generar diferentes resultados y de esta forma lograr aquellos objetivos o metas que queremos.

En todo cambio hay que tener en cuenta dos aspectos: el plano racional, que está vinculado con el hemisferio izquierdo y que reside en darnos cuenta del para qué, el cómo y el por qué nos pasa lo que nos pasa y paralelamente el cambio emocional, vinculado al hemisferio derecho, que tiene que ver con el cambio del sentido que para nosotros tienen los hechos y del significado que le damos dentro de nuestra historia.

Esto es muy importante porque generalmente cuando las personas se sienten que no pueden cambiar es porque hay cambio racional sin cambio emocional y esto es lo que provoca que las personas repitan una y otra vez la misma conducta.
 

10/11/17

EL DUELO Y LA ANSIEDAD NO SON ENFERMEDADES MENTALES [10-11-17]

 
EL DUELO Y LA ANSIEDAD NO SON ENFERMEDADES MENTALES

Mucha gente pasa por un largo y profundo proceso de duelo tras la muerte de un ser querido. Muchos soldados que regresan de una zona de conflicto padecen de traumas. Muchos de nosotros somos tímidos y sufrimos de ansiedad en ciertas situaciones sociales o nos sentimos desmotivados y pesimistas cuando no tenemos trabajo o no nos gusta el que tenemos.

A algunos de nosotros, las experiencias de abuso o fracaso nos han llevado pensar que no vale la pena vivir. Debemos reconocer esas verdades humanas y ofrecer ayuda. Pero no debemos ver esas experiencias humanas como síntomas de una enfermedad mental.

Los diagnósticos psiquiátricos no sólo son científicamente inválidos, sino que también son dañinos. El lenguaje de la enfermedad implica que las raíces de esa angustia emocional están en anormalidades de nuestro cerebro y nuestra biología, normalmente conocidos como "desequilibrios químicos".

Eso nos lleva a no ver las causas sociales y psicológicas de la aflicción.

Además, tendemos a prescribir soluciones farmacológicas -antidepresivos y ansiolíticos- pese a sus efectos secundarios y la poca evidencia de su efectividad.  No es lo correcto. No debemos seguir diagnosticando a cada vez más gente con enfermedades mentales sin sentido, diciéndoles que estas derivan de anormalidades cerebrales y prescribiéndoles medicamentos.

Adicciones

Un influyente manual de psiquiatría utilizado por los especialistas para diagnosticar y clasificar las enfermedades metales acaba de ser actualizado.  El diagnóstico del nuevo "Desorden de Desregulación Disruptiva del Ánimo" convertirá los arranques de mal genio de los niños en síntomas de una enfermedad mental.  El duelo normal se convertirá en un "desorden depresivo de importancia", lo que significa que se prescribirán más medicamentos para el luto.

Los criterios de diagnóstico de un "desorden general de ansiedad" serán relajados haciendo que las preocupaciones de la vida diaria puedan ser tratadas con medicación.  La rebaja de los criterios de diagnóstico incrementará el número de diagnósticos del Trastorno por Déficit de Atención en adultos, lo que llevará a un aumento de la prescripción de medicamentos estimulantes.

Una amplia gama de comportamientos humanos desafortunados, que muchos pretendemos cambiar con nuestros buenos propósitos de año nuevo, se convertirán en enfermedades mentales, como comer en exceso. Además, la categoría de adicciones del comportamiento se ampliará para incluir, por ejemplo, la adicción a internet o al sexo.

El estigma del diagnóstico

Ahora los arranques de mal genio de los niños encajarán en síntomas de una enfermedad mental.  Los diagnósticos psiquiátricos estándar son notoriamente inválidos. No se corresponden con grupos de síntomas con sentido en el mundo real, pese a que deberían hacerlo. Los diagnósticos no llegan a predecir la efectividad de un tratamiento en concreto y no toman en cuenta de forma adecuada los procesos biológicos.

En los actuales sistemas de salud metal, el diagnóstico se considera necesario para acceder a un servicio. Pero también facilita al mal uso y el uso excesivo de las intervenciones médicas, como la prescripción de medicamentos antipsicóticos o antidepresivos que tienen efectos secundarios preocupantes a largo plazo.

La evidencia científica sugiere que las experiencias angustiantes no provienen de cerebros estropeados, sino de las interacciones complejas entre factores psicológicos, biológicos y sociales.  Los diagnósticos y el lenguaje de las enfermedades biológicas opacan el rol causal de factores como el abuso, la pobreza y las degeneraciones sociales. El resultado suele ser un mayor estigma, discriminación y exclusión social.

Alternativas


Existen alternativas más humanas y efectivas a los diagnósticos psiquiátricos tradicionales.  Es bastante fácil crear una simple lista de problemas que pueden ser definidos de forma válida y confiable. No hay razón para pensar que estos fenómenos encajan en categorías de diagnóstico o son las consecuencias de enfermedades subyacentes.

Podemos utilizar la ciencia médica y psicológica para entender cómo se originaron los problemas y recomendar soluciones terapéuticas.  Este método contaría con todos los beneficios del actual sistema de diagnóstico y tratamiento sin conllevar todos sus riesgos y deficiencias.
 

30/10/17

Tips para saber si tienes una buena autoestima [30-10-17]

 
Tips para saber si tienes una buena autoestima

¿Tienes una buena autoestima? Echa un vistazo a lo que dice un experto sobre este tema y haz el análisis que recomienda para saber qué es lo que piensas sobre ti mismo

La autoestima se compone de la autoimagen, la autopercepción y el autoconcepto. Todos los seres humanos tenemos una imagen de nosotros mismos más o menos cercana a la realidad, de cómo es nuestro cuerpo y nuestra imagen al exterior. Podemos o no sentirnos cómodos con esa imagen, sin embargo es una construcción mental que hacemos a partir de lo que nos enseñan y de lo que idealizamos (modelos, actores, etc.).

La autopercepción está ligada a lo que los demás aportan a nuestra imagen, esto es si somos o no aceptados, si nuestra presencia es bien o mal recibida, si nuestra interacción con los demás corresponde a lo que pienso o veo de mí mismo.

El autoconcepto se forma de lo que a uno le enseñaron que es y de la imagen de uno mismo que se proyecta hacia fuera, la cual se traduce en las palabras con que uno se autodefine, como puede ser hablar de las propias capacidades de una manera justa, exagerarlas o autoofenderse. De acuerdo a la naturaleza de las mismas, será como los demás nos traten, ya que es la forma en que uno les está indicando que quiere ser tratado.

Lo más importante es aceptar nuestra propia imagen y si hay alguna cosa que no nos agrada, trabajar en ella. Si tienes sobrepeso y no te resulta agradable, lo adecuado sería tratar de alimentarte sanamente o buscar ayuda de un nutriólogo. Lo que los demás dicen de ti, está relacionado con la manera en que uno se expresa de sí mismo, como cuando se dicen frases como: “ya se que lo que voy a decir es una tontería”, “aunque no me creas…”, y si los demás no tienen una mala imagen o concepto de uno, al decir estas palabras, se puede hacer que lo tengan a partir de ellas.

Es importante aclarar que si bien estos elementos influyen, no son determinantes, ya que a pesar de que alguien pueda desarrollar una imagen de nosotros, nadie más que uno mismo establece la totalidad de su persona.

Existe un ejercicio muy simple que nos ayuda a detectar si tenemos o no una adecuada autoestima. En una hoja de papel dibuja tres columnas, en una se anota qué es lo que piensas de ti, en otra cómo te tratan los demás y en la tercera cómo te sientes ante esto. Si el resultado arroja que experimentas emociones como tristeza, enojo o frustración, será un indicativo de que está atentando contra tu autoestima.

Cuando hacemos referencia a la persona que somos, es importante hacerlo siempre de manera respetuosa y justa, sin ofendernos o calificarnos de forma que nos minimice u ofenda, pero también es necesario tomar esta misma medida con las personas que nos rodean, es decir, no debemos permitir que nos maltraten o que hablen mal de nosotros.

28/10/17

¡Cuidado! Tener muchos amigos en Facebook puede afectar la autoestima [28-10-17]


¡Cuidado! Tener muchos amigos en Facebook puede afectar la autoestima

Un estudio reveló que revisar constantemente el estado de los contactos en la red social llevaría a experimentar síntomas depresivos, en especial si se tiene un gran número de amigos.

El diario colombiano El Tiempo publicó la historia de "Pablo" un joven de 19 años con dos cuentas de Facebook para sí mismo. Sin embargo, sólo una era la que mostraba al verdadero hombre detrás del computador, mientras que la otra, en la que exhibía una personalidad completamente distinta, fue inventada porque el usuario se sentía "apenado" por tener que mostrar una vida tan normal en la red.

Este caso muestra una de las consecuencias que, según especialistas, traería la adicción a las redes sociales: baja autoestima.

Un estudio realizado por el psicólogo Mudra Mukesh, del Instituto de Empresa de Madrid, arrojó que quienes revisaban constantemente el estado de sus amigos en Facebook se calificaban negativamente a sí mismos en comparación a sus contactos en la red, por el contrario de quienes no habían usado el sitio recientemente.

Por otra parte, se descubrió que el número de seguidores en Facebook también tenía relación con la autoestima de los usuarios, puesto que las personas con más amigos tendían a mostrar más síntomas depresivos luego de revisar las publicaciones de éstos, a diferencia de quienes tenían un menor número de contactos, y que no mostraron cambios de ánimo tras revisar sus páginas.

Según palabras de Mukesh a Live Science, la causa de esta baja autoestima sería que, al tener muchos amigos en Facebook, el sitio se convierte en una exhibición interminable de los logros del resto, información que hace que el usuario se sienta peor sobre sus propios -o falta de- atributos.

Otro estudio, de la Universidad de Houston, arrojó que Facebook se habría convertido en una nueva herramienta usada por adolescentes, en especial hombres, para competir entre sí, lo que los llevaría a deprimirse.

"Parece que los jóvenes, cuando se comparan socialmente entre sí en Facebook, tienden a desarrollar síntomas depresivos", señaló a Live Science Mai-Ly Nguyen, quién trabajó en esta investigación.

La competencia que se gatilla entre los usuarios puede hacer que se insulten entre sí, como ocurrió en el caso de una página de Facebook llamada "Weight Weekly", la cual tenía el único propósito de burlarse de Jessie Walkup, una joven tejana de 23 años con sobrepeso.

Para Marcela Concha, directora de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia (SOPNIA), buena parte de este fenómeno se debería a la sociedad actual que incentiva la competencia entre los jóvenes. "Ahora es normal que compitan por tener una mejor imagen, lo que ocurre en Facebook es que ahí se puede seleccionar lo que se quiere proyectar, la mejor foto o comentario, y esto genera una realidad virtual que no refleja la verdad", cuenta la psiquiatra.

Si bien la adicción a Facebook no está catalogada aún como enfermedad, ya existen quienes están preocupados por darle tratamiento. En Italia, por ejemplo, se abrieron dos clínicas dedicadas a esta patología.

Por su parte, Concha recomienda a los usuarios de la red a limitar su exposición a Facebook, no sólo por la competencia que se desata en la página, sino también para evitar demostraciones más agresivas que se dan entre contactos. "Las descalificaciones a través de Facebook son bastante crueles", afirma. Por esto también sugiere que las comparaciones entre amigos deberían basarse en las interacciones en la vida real y no en las publicaciones en internet.