25/11/16

Vampiros emocionales [25-11-16]


Vampiros emocionales

Compartir con estas personas te deja agotada mentalmente, deprimida, con el ánimo apagado. Incluso un nuevo estudio sugiere que son negativas para tu salud

Por suerte, puedes neutralizarlas. Vampiros emocionales. De acuerdo, el término es bastante dramático, y algunos dirían que hasta excesivo... pero después de un encuentro —por breve que sea— con uno de estos individuos, todos estamos de acuerdo en que es el único que realmente los describe. Después de tratarlos, nos sentimos como si una especie de ‘Drácula síquico’ nos hubiera drenado emocionalmente, dejándonos deprimidos, sin energía, con el ánimo apagado.

Todos conocemos por lo menos uno. ¿No lo crees? Haz una prueba sencilla: ¿Existe alguien que evitas o rehúyes, sea en persona o por teléfono? ¿A quién te cuesta mucho trabajo devolverle una llamada, porque la sola idea de hablar con él o ella te cansa? Después de compartir con cierta persona, por ‘agradable’ que haya sido el encuentro, ¿te quedas tensa, molesta o agotada... y muchas veces ni siquiera entiendes por qué?

Si has respondido que sí a cualquiera de estas preguntas, no lo dudes: estás lidiando con un vampiro emocional. Lo insidioso de este problema, es que puede ser un desconocido... o un ser querido: el padre, el esposo o la mejor amiga. De igual manera, la relación puede ser cercana o distante; la persona agradable o desagradable... pero el efecto que tiene sobre ti siempre es tóxico.

Existen dos clases de vampiros emocionales —ambos igualmente tóxicos— que debes aprender a reconocer.

Amenaza invisible

El primero es el vampiro invisible. Y es que muchas veces, el comportamiento de estas personas no es abiertamente tóxico, por decirlo de esta forma. Por lo tanto, es difícil reconocerlas y ‘neutralizarlas’. Después de todo, son pocos los que no captan cuando alguien se comporta de una manera grosera o desagradable con ellos, o cuando trata de ofenderlos de acción o de palabra. Pero dicen que no hay peor contrincante que un enemigo invisible, y es verdad. Muchos vampiros emocionales operan ‘por debajo del radar’. En otras palabras: su comportamiento tóxico no es evidente; este se oculta detrás de una actitud o unas palabras inocentes. Esto se debe a que ellos envían ‘mensajes dobles’, que es el arte de decir una cosa aparentemente inocua, e insinuar otra muy diferente. Por ejemplo:

‘Qué bien te queda ese vestido’, dice tu ‘mejor amiga’... antes de agregar: ‘Incluso te hace cintura’. ‘Qué bien te ves... para tu edad’. Este tipo de comentario también se conoce como ‘el dulce envenenado’, porque, detrás del elogio, siempre hay una crítica implícita.

El vampiro solapado también suele recurrir al humor como una forma de atacarte sin dar la cara ni sufrir las consecuencias. La regla que funciona aquí es la siguiente: si él o ella bromean con que tienes sobrepeso o no encuentras pareja... no debes ofenderte, porque se trata de una broma.

Cuando Susana, un ama de casa de 32 años, le pidió a su suegro que no le hiciera más chistes sobre su peso, él no solo le hizo sentir que ella era una acomplejada sin el mínimo sentido del humor... ‘sino que acabó dándome cátedra sobre la importancia de quererme tal como soy. O sea, que el problema acabé siendo yo’, contó, indignada.
El lenguaje corporal también es una estrategia muy común de los vampiros emocionales. Te dicen ‘Respeto tu decisión’... con una sonrisa cínica en la cara; juran que te aprecian... con los brazos cruzados; te piden que les creas... y desvían la mirada (a veces el gesto es tan sutil, lo que los sicólogos llaman una microexpresión, que no lo captas a nivel consciente; pero sientes que algo simplemente no ‘cuadra’). Ellos te dicen una cosa, pero tú percibes todo lo contrario. Esta discordancia crea una confusión interior que, a la larga, te drena.

Vale aclarar que, muchas veces, el vampiro emocional no opera a nivel consciente; no sabe el efecto que tiene en los demás. Simplemente, es su forma de ser. Como también ocurre con el segundo ejemplar.

Vampiro a la vista...

La segunda clase de vampiro emocional es más fácil de detectar, pero no menos difícil de sobrellevar. Estos son algunos de los ejemplares más comunes, de acuerdo con las teorías de las expertas en relaciones interpersonales Cheryl Richardson, autora de Take Time for Your Life (Toma tiempo para tu vida) y la doctora Lillian Glass, autora de Toxic People (Gente tóxica).

Los negativos. Ven el mundo a través de lentes oscuros. Y a ti te toca la ardua tarea de elevarles el ánimo, lo cual es como subir una piedra montaña arriba. ‘Tengo que buscar trabajo’, dice ella. ‘Ahora hay muchas oportunidades en tu campo’, le dices tú. ‘Sí, pero a mi edad...’, apunta ella. ‘La experiencia vale de mucho’, señalas. ‘Ay, pero las empresas prefieren personas jóvenes...’. Llega el momento en que tú, que tratabas de animarla, acabas más deprimida que ella, y temiendo por tu futuro laboral.

Los quejosos. Se pasan la vida lamentándose de lo mismo —y ‘lo mismo’ puede ser la pareja, el empleo, los hijos, la economía—, pero nada hacen para cambiar la situación. En realidad, esta persona solo quiere quejarse, pues esto le produce un alivio momentáneo. ¿Tú? Después de una sesión maratónica de quejas, en la que al final nada se resuelve, acabas drenada.

Los criticones. Ponen objeción a todo lo que dices y haces; para ellos, tú nunca das la talla. Por supuesto, insisten en que las críticas son ‘por tu bien’. Pero la realidad es que te dejan por el piso.

Por regla general, estas personas le encuentran un defecto a todo: la película, la cena, el servicio en el restaurante... ¡Son irritantes y ¡agotadoras!

Los belicosos. Cualquier incidente, por mínimo que sea, provoca en ellos una reacción agresiva. Sientes que debes vigilar lo que dices o haces, para no encender la pólvora, porque cuando estallan, ¡arde Troya! Esto apaga tu espíritu.

Los débiles e indefensos. Constantemente necesitan que hables por ellos, los defiendas, los apoyes, los protejas... porque ellos, pobrecitos, no saben valerse por sí mismos. Pero, sin duda, llevar todo ese peso sobre tus espaldas te quita hasta la última gota de energía. ¿Ellos? Tranquilos y felices, porque no tienen que hacerse responsables por sí mismos.

En este grupo hay que incluir a los ‘poca cosa’ que practican la agresión pasiva; esos que, después de un desacuerdo, te juran que no te guardan rencor... pero luego se olvidan, por ejemplo, de pasar por ti a la hora acordada. Es su forma indirecta de castigarte.

Los sarcásticos. Sus comentarios —crueles, burlones, en fin: sarcásticos— pueden resultar chistosos, pero cuando ese humor negro siempre va dirigido a ti, acaba por minar tu espíritu. Después de una sesión de ironías y comentarios ácidos, te sientes dolida e insultada. Su humor hiriente es tóxico para el alma, porque siempre golpea donde más duele.

Los catastróficos. Siempre están hablando de huracanes, enfermedades, muertes, desgracias y colapsos económicos. Para ellos, la vida es un peligro inminente, y si algo va a ocurrir, seguramente será muy malo. Cinco minutos con ellos acaban con tus nervios.

Un peligro real

Daniel Goleman, autor del best seller internacional La inteligencia emocional, nos asegura que el efecto que nos causan estas personas va más allá de una molestia momentánea. De acuerdo con su último libro, Social Intelligence (Inteligencia social), nuestros intercambios diarios con la pareja, los hijos, el jefe y aun con extraños, moldean la estructura física de nuestro cerebro a nivel celular; esto, a su vez, afecta todas las células del cuerpo, efectuando cambios incluso a nivel genético. En otras palabras: nuestra reacción ante los demás tiene un impacto biológico en nuestro organismo, ya que durante un contacto social segregamos hormonas que afectan desde nuestro corazón hasta nuestro sistema inmunológico. Según Goleman, las buenas relaciones son como una vitamina; las malas, como un veneno. Y no solo eso: las emociones ajenas son contagiosas, lo mismo que un catarro. ¿Entiendes ahora por qué es tan importante neutralizar a los vampiros emocionales?

LOS PASOS CLAVES

1- Reconocerlos. Determina en qué categoría cae esa persona que te deja drenada anímicamente. De esta manera nunca te toma desprevenida, pues ya sabes cómo opera.

2- Mantener el balance interior. Para evitar el contagio, muchas veces entender por qué esa persona tiene ese efecto sobre ti, te ayuda a protegerte de su influencia negativa. Cuando sabes que es ella, y no tú, la que tiene un problema (porque es negativa, belicosa, catastrófica, etc.), puedes mantener una distancia emocional que te permite observar su comportamiento ‘desde afuera’, sin que te afecte.

3- Alejarte. Si esta persona no es esencial en tu vida, puedes diluir la relación. Muchas veces la costumbre nos ‘ata’ a amistades tóxicas.

4- Sanar la relación. Si la relación es importante para ti, Cheryl Richardson aconseja que le dejes saber a esa persona de qué manera te está afectando. No se trata de enfrentarla, herirla ni atacarla. En el momento oportuno, cuando ambas estén en buenos términos, debes llamarla aparte y dejarle saber que, justamente porque la quieres y valoras la relación, tienes algo que decirle. ‘Cuando haces/dices tal cosa, yo me siento tensa/triste/ansiosa/ofendida. Te pido que no lo hagas más’. Esto puede iniciar un diálogo muy sano para las dos.


22/11/16

8 hábitos que mejoran tu autoestima ¡Anótalos!

8 hábitos que mejoran tu autoestima ¡Anótalos!

¿Sabías que el deporte, además de ayudarte a modelar tu cuerpo, te ayuda a generar endorfinas y te permite sentirte mejor contigo mismo? Basta con ddedicarle 30 minutos al día para obtener beneficios

informe21.com

La autoestima no es un factor de mínima importancia. Cuanto más te ames y te respetes, mejor calidad de vida tendrás. Es importante recordar que las emociones y los pensamientos que tenemos también afectan nuestra salud.

Por ejemplo, una persona que se siente mal consigo misma tendrá menos interés en cuidar su alimentación que quien está a gusto. ¿Te quieres y respetas? ¿Valoras lo que eres como persona?

Si no lo haces o no estás seguro, aplica los siguientes hábitos que mejorarán tu autoestima y te proporcionarán una mejor vida.


Silencia tu voz interna negativa


La autoestima baja se debe en gran medida a lo que nos decimos. El mundo entero puede estar criticando muchos aspectos de tu vida. Sin embargo, si tú estás a gusto con quien eres, nada te afectará.

En cambio, cuando las críticas y el saboteo nace de tu interior, nada de lo que hagas será bueno. Podrías ser la persona más amable y más amigable y aún así sentir que no eres suficiente.


Silenciar tu voz interna negativa implica que dejarás de decirte cosas como:

“Soy fea”
“No soy capaz de hacer X cosa”
“No soy lo suficientemente bueno”
“Nadie me aceptará”

No es un proceso sencillo, porque la voz interior habla sin que lo pensemos. Lo importante es que comiences a tomar conciencia de cómo te comunicas contigo mismo. Verás que, en poco tiempo, tu autoestima mejora.


Deja de esperar la aprobación de los demás


¿Tu autoestima se basa en lo que piensen de ti? Es válido desear que tu familia y amigos demuestren que te quieren y aprueban. Lo que no puedes hacer es depender de su aprobación para ser feliz.

Es importante que aprendas a tomar tus propias decisiones en función de lo que deseas y anhelas. Algunas veces esto implicará seguir un camino distinto. Eso está bien, es parte del proceso de crecer y mejorar como persona.

Lo más importante es que hagas aquellas cosas que te hagan feliz.


Haz ejercicio


El deporte en general mejora tu autoestima. Para empezar, generas endorfinas que te hacen sentir a gusto y más pleno. Además, al tener un cuerpo en buena condición física te sentirás mejor contigo mismo.

Al inicio puede resultar difícil empezar pero, una vez que tomes el ritmo y formes el hábito, no lo podrás dejar. Nuestra recomendación es que inicies con poco si no estás acostumbrado a la actividad física.

Lo recomendable es ejercitarse 30 minutos al día, pero puedes comenzar con 10 o 15 minutos las primeras semanas.


Acéptate


Quizás piensas que tus defectos son enormes o que tienes grandes desventajas en comparación con quienes te rodean. Tal vez tengas razón, pero debes aceptarte tal y como eres. Tus características, cualidades y defectos son lo que te hacen único.

A veces puede costar demasiado aceptar que no somos todo lo que deseamos. No obstante, debes recordar que también tienes particularidades que son especiales para otros. En lugar de lamentarte por lo que crees que falta en tu vida, tu sobrepeso o tu empleo, valora aquello que ya tienes.

Tu autoestima mejorará cuando te pares a ver y agradecer por la familia, los amigos y las cosas que tienes en tu vida. En ocasiones, solo hace falta un cambio de perspectiva para ser más feliz.


Socializa


Tener una red de apoyo es muy importante para mejorar tu autoestima. Saber que tienes personas que te acompañan y te quieren te dará la seguridad y la confianza que necesitas.

Además, pasar tiempo con tus amigos y familia te permitirá eliminar el estrés. Recuerda que el estrés afecta a tu sistema cardiovascular. Aprovecha el tiempo que tengas para conversar con tus amigos, compartir tiempos y crear recuerdos que perduren toda la vida.

Asegúrate de que las personas de las que te rodees sean positivas y te apoyen. Las críticas negativas y las relaciones tóxicas son grandes enemigos de tu autoestima.


Enumera y valora tus cualidades


Ser generoso contigo mismo es una de las tareas más difíciles de hacer. Cuando logras verte con cariño y aceptar quien eres, tu autoestima aumenta. Puedes comenzar haciendo una lista de todas tus cualidades.

En un primer momento te será difícil verlas. Si te encuentras estancado, pide ayuda a un amigo o familiar cercano. Verás que, después de una conversación sincera, tendrás más claras las cualidades que te hacen único.

Revisa la primer lista que hiciste y complementa con las nuevas cualidades que vayas encontrando. Luego, cada mañana puedes releerla y modificarla según lo consideres necesario. No te limites: cualquier cualidad es importante.


Evita el perfeccionismo


ienes defectos, igual que todos los demás. La clave para aumentar tu autoestima es aprender a lidiar con esta parte de tu personalidad. Tratar de eliminar todos los defectos solo hará que seas infeliz.

Si te concentras tanto en ellos, con el tiempo, comenzarás a ver tu vida desde esa perspectiva. Esta visión de tu vida no es sana y no hará nada por ti. Lo mejor que puedes hacer es dejar de concentrarte en ello.

El primer paso es ponerte límites al momento de crear planes. No intentes ir más allá de tus posibilidades, solo concéntrate en vivir cada momento a plenitud.

9/11/16

Cuando las cosas no salen como planeamos [9-11-16]


Cuando las cosas no salen como planeamos

El cuarto patrón de pensamiento distorsionado causante de ansiedad, es el considerar como una catástrofe que las cosas no hayan salido como hubiésemos querido que fuesen, es decir que simplemente nuestros planes no resulten como los imaginamos.

A pesar que es algo absurdo e infantil, la mayoría de las veces procedemos como si el mundo fuera a ajustarse siempre a nuestros planes y a las cosas que deseamos. Nos sentimos heridos y contrariados cuando las cosas no suceden como hubiésemos querido. Hay una realidad dura pero cierta. En este mundo no hay nada garantizado. Nuestro mundo es siempre variable e inconsistente. El mundo no gira en torno a nosotros, más bien nosotros giramos en torno a él. Por tanto no debemos vivir esperando que las cosas sean siempre como las imaginamos pues esto nos va a traer mucha frustración.

Cuando vemos algo que no nos gusta, no debemos reaccionar como si esto fuera un insulto personal o como algo que existe con el fin único de hacernos sentir fracasados. Si algo nos disgusta, debemos hacer todo lo posible por cambiar o mejorar dicha situación. Cuando no podemos hacer nada, debemos buscar el ajuste psicológico en medio de tal condición.

Con frecuencia le decimos a nuestros hijos que no siempre pueden tener lo que ellos quieren, sin embargo de muchas formas sutiles nosotros como adultos cometemos el mismo error del cual queremos rescatar a nuestros hijos.

Si tratamos de que todo se ajuste a nuestra voluntad, estaremos acumulando molestias y ansiedades innecesarias. No es una catástrofe que las cosas no sucedan como las planeamos, ni es una tragedia enorme que las circunstancias no se ajusten a nuestra voluntad. Nunca lograremos que las cosas sean 100% como las queremos. Tenemos que aprender a vivir con esa realidad.

8/11/16

El poder del subconsciente [8-11-16]


El poder del subconsciente

Cualquier idea, meta o plan dominante mantenido en la mente consciente mediante un esfuerzo repetido y emocionalizado por un deseo ardiente de realización es incorporado por el subconsciente y ejecutado a través de cualquier medio natural y lógico disponible.

Lea nuevamente el párrafo anterior. Ahora vuelva a leerlo. Es la base del éxito. Su actitud mental es la única cosa sobre la que usted tiene un total y absoluto derecho de control en cada instante de su vida. Usted debe aprender a ejercitar ese derecho como cuestión de hábito.

La mente consciente es el sitio donde tienen lugar el razonamiento y el pensamiento. Esta analiza información y datos, y actúa como guardián de la puerta hacia el subconsciente. La mente consciente se desarrolla como resultado de la experiencia, mientras que la mente subconsciente no piensa, no razona, no delibera. Actúa por instinto en respuesta a emociones básicas.

La mente subconsciente la podemos comparar con un carro, mientras que la mente consciente se puede considerar como el conductor. La potencia está en el carro, no en conductor. El conductor debe aprender a liberar y dirigir esa potencia.

La mente subconsciente recibe cualquier imagen que le traslade la mente consciente bajo una emoción fuerte. Piense en las dos como una cámara: La mente consciente actúa como una lente, concentrando la imagen de sus deseos y llevándolos hasta un punto de la película del subconsciente. Obtener buenas fotografías con esa cámara es lo mismo que con cualquier otra: Tiene que haber un buen enfoque, una buena exposición, y la sincronización ha de ser la correcta.

Para lograr el enfoque correcto, usted necesita tener una definición de objetivo claro y preciso. La selección de los componentes de la fotografía debe realizarse con cuidado y exactitud; usted decide que incluirá en ella. La sincronización adecuada se determina por la intensidad de su deseo en el momento de la exposición. Los fotógrafos expertos por lo general toman varias fotografías de una imagen importante; trabajan una y otra vez en ella hasta conseguir la foto que desean.

Es vital para el subconsciente repetir una y otra vez la imagen de su deseo. Tiene que trabajar en el proceso repetidamente hasta que haya trasladado a su mente subconsciente la imagen clara y precisa que se quiere.

No tenga miedo de entrar en un estado altamente emocional cuando imprima imágenes en su subconsciente. Cuando su objetivo es digno, no necesita temer a este tipo de autosugestión. La intensidad con la que imprima una fotografía desde su plan en el subconsciente afecta directamente la velocidad con que el subconsciente se pondrá a trabajar para atraer la contraparte física de la foto, inspirándole a dar los pasos adecuados.

7/11/16

Cinco sencillos hábitos para mejorar tu autoestima

  


Cinco sencillos hábitos para mejorar tu autoestima

Hay veces en las que somos nuestro peor enemigo y nos sentimos mal por dar rienda suelta a nuestro lado negativo

diariodemallorca.es

Se llama autoestima y es uno de los pilares fundamentales de la estabilidad emocional de una persona. Se trata del amor propio, el respeto hacia uno mismo, la sensación, en definitiva, de encontrarse a gusto en el pellejo que nos ha tocado ocupar.

Los motivos por los que la autoestima se ve afectada a veces son múltiples y muy variados pero casi siempre se derivan de la presión que el entorno social ejerce y que a algunos afecta de más por la falta de confianza en sí mismos, o por decepciones de índole sentimental, por mencionar algunos.

Si te encuentras en un período en que lo estás pasando mal porque no te valoras lo suficiente, puedes comenzar a paliar la esa ansiedad fomentando una serie de pensamientos positivos que te ayudarán a empezar a ver las cosas de una forma distinta. Todos ellos comparten un mismo objetivo: impedir que tu lado negativo le gane la partida al lado optimista.


1. Lleva la contraria

No se trata de buscar siempre la polémica, habrá cosas en las que coincidas con los demás. Pero si hay algo en que no lo haces, no te lo guardes: lleva la contraria, expresa tu disconformidad, pero recuerda, siempre con empatía y respeto por las posiciones diferentes.

Alzar nuestra voz por encima de la de los demás, hacernos escuchar para expresar nuestra forma de ver determinado problema, es algo que a muchos les cuesta horrores porque durante ese breve lapso de tiempo en que nos estemos explicando, toda la atención recaerá sobre nosotros. Ni lo pienses. Olvídate del miedo a equivocarte, todos lo hacemos. Lo importante es aprender a defender nuestras ideas y valores.


2. Haz más deporte

Es un hecho: la opinión que guardamos de nuestra propia apariencia nos influye a la hora de movernos por la vida con mayor seguridad. Si no nos gusta mirarnos en el espejo y ver que estamos en baja forma, ¿no deberíamos entonces hacer algo para remediarlo?

Así que líbrate de la pereza y comienza a sudar la camiseta. Verás como empiezas a sentirte reconfortado muy rápidamente. Hacer ejercicio estimula de inmediato la liberación de endorfinas, que son las moléculas que favorecen la sensación de bienestar.

En este punto se pueden incluir otras muchas acciones que pueden ayudarte a verte mejor a ti mismo. ¿Te apetece un cambio de ´look´? Podrías hacerte un nuevo corte de pelo, por ejemplo. ¿No te gusta la ropa que llevas? Pues no lo pienses más y renueva tu armario. Te mereces verte bien a ti mismo.


3. Deja de buscar la aprobación
Un montón de cosas las hacemos pensando en cómo las percibirá nuestro entorno. A veces nos vestimos para gustar a los demás y buscar sus halagos y su atención, y no conseguirlo nos frustra. Otras, nos apuntamos a la última moda con reticencias, solo por no quedarnos fuera de onda. Nos callamos nuestros pensamientos por miedo a que no sean aceptados. Incluso podemos acabar abandonando nuestras aspiraciones por darnos cuenta que no reciben reconocimiento social.

Haz una cosa. Empieza a plantearte por qué haces eso que estás haciendo. ¿Es porque tú quieres, o es para agradar a los demás? Si resulta que caes en la cuenta de que efectivamente te mueves por la búsqueda de la aprobación externa, y no te gusta esa idea, deberías abandonar ese pesado hábito y comenzar a actuar en función de lo que te apetezca o agrade a ti mismo.


4. Socializa y libérate de la gente tóxica


Hay gente negativa que puede ser realmente persuasiva y contagiarte el mal rollo. Gente pesimista que con sus observaciones impertinentes probablemente consiga que tu autoestima se reduzca. No dejes que esas personas te coman la moral. Ahí fuera hay un montón de gente buena. Si crees que no conoces a nadie así, entonces deberías involucrarte en ocupaciones nuevas que te ayuden a conocerla.

Apuntarse a alguna actividad, como aprender un idioma o ir al gimnasio, o retomar el contacto con aquel amigo del que te distanciaste tiempo atrás sin un motivo de peso, pueden ser buenas maneras de conocer a gente para empezar a llevar una vida más social.

Socializar es de lo mejor que hay para divertirse, recibir apoyo emocional, liberar cargas y tensiones y aprender lo que los demás pueden enseñarnos.


5. Acepta tus defectos

Nadie es perfecto. Todos tenemos esta o aquella cosa que nos gustaría cambiar, incluso que durante un tiempo tal vez nos pesara pero que finalmente acabamos aceptando, dándonos cuenta de que eso que nos molestaba era una tontería. Hasta puede ser que sea nuestra marca, eso que nos identifica de los demás.

Deberías dejar de ser tan perfeccionista con respecto a ti mismo. Ser ambicioso es bueno, pero siempre cuando se parta de un punto de aceptación y no se convierta en algo obsesivo. Hay que ser realista, aceptar nuestras limitaciones y defectos. Una vez los hayamos identificado y asumido con naturalidad, podremos empezar a trabajar en mejorarlos, con esfuerzo, tesón y constancia, pero sin obcecación.

6/10/16

¿Cómo saber si tu trabajo está destruyendo tu autoestima? [6-10-16]


¿Cómo saber si tu trabajo está destruyendo tu autoestima?

De acuerdo a un estudio realizado por Grupo Regus, 8 de cada 10 trabajadores piensan en cambiar de trabajo; las causas, insatisfacción y un ambiente laboral estresante e incómodo. Situación que a la larga puede afectar la autoestima.

Es muy importante que tengas una autoestima adecuada en el ámbito laboral, ya que te permitirá un mejor desempeño y ser capaz de terminar tus labores y alcanzar tus metas.

Sin embargo, ¿cómo saber que tu trabajo daña tu autoestima? Aquí unas señales para que lo averigües.

1. No te gusta tu trabajo. Es más odias que sea lunes porque tendrás que ir al trabajo, y esta sensación permanece todo la semana.

2. Haces las labores propias y de tus compañeros.

3. Nadie en tu trabajo te valora.

4. Tu jefe se la pasa gritando y creyendo que tienes que adivinarle el pensamiento.

5. No hay forma de cambiar la situación.

6. Te acosan sexualmente.

7. Te piden que mientas en tus informes o que alteres información importante.

8. Te discriminan por condición de sexo, edad, religión o preferencia sexuales.

9. Las amenazas de despido son una constante, o toman tus cosas sin tu permiso.

10. Te ridiculizan.

Aunque si tu objetivo es mejorar esta situación, no te la pases “quejándote”. Comenta tu molestia, pero siempre planteando una solución. Es injusto e inútil que esperes que los demás busquen la solución a tu situación. ¡Cuídate!
 

3/10/16

Nueve claves para reforzar la autoestima de los niños

Nueve claves para reforzar la autoestima de los niños

bebesymas.com

La autoestima se define como el aprecio o consideración que uno tiene de sí mismo y es fundamental para todas las personas y en especial para el desarrollo de los niños. Como concierne a nuestra valía personal, puede afectar a nuestra manera de estar, de actuar en nuestro entorno y de relacionarnos con los demás.

Todas las personas son capaces de desarrollar la autoestima positiva, lo cual las ayuda a sentirse capaces y valiosas y a sentirse aceptadas como personas. La autoestima, que se conforma desde pequeñitos, es fundamental para la salud psicológica, ya que su falta puede provocar trastornos psicológicos, somáticos, afectivos, de conducta... Por eso hoy queremos conocer nueve claves para reforzar la autoestima de los niños.

Pero, ¿por qué queremos niños con una buena autoestima? Una autoestima sana sienta los pilares para proteger a las personas frente a los desafíos y contratiempos vitales. Frente a los conflictos y las presiones negativas, es primordial que los niños se sientan bien con ellos mismos. De este modo, todas las situaciones se manejan mejor, se disfruta más de la vida y en definitiva se es más feliz. Los niños con una buena autoestima son realistas, activos, abiertos, se relacionan más fácilmente con los demás y generalmente son optimistas.

Por contra, aquellos con baja autoestima sufren mayor ansiedad y frustración frente a los desafíos y conflictos que, inevitablemente, se encontrarán en su camino y frente a los que no les resulta fácil buscar soluciones. Los pequeños con una baja autoestima pueden volverse pasivos, retraídos y tienen más riesgo de sufrir ansiedad y depresión.

Mejorar la autoestima de los hijos


  • Practicar el apego, educando a los hijos desde el respeto y la empatía. Cuando se crea un fuerte enlace emocional con los padres durante la infancia, se facilita el desarrollo de una personalidad segura e independiente. Desde que son bebés, podemos poner en práctica las claves de este tipo de crianza y en realidad todo lo que sigue son maneras de afianzar este apego seguro.
  • Les queremos, pero ¿lo demostramos? ¿Se lo decimos? Hay que demostrar el amor a los hijos, con muestras de cariño a través de mensajes verbales y no verbales, con caricias, abrazos, besos, miradas, masajes... Algo tan sencillo como decirles que les queremos o que nos gustan sus ojos, sus besos... refuerza la autoestima de los pequeños.
  • Refuerza los aciertos de tus hijos y no siempre sus errores. Podemos elogiar los aciertos de modo que reforcemos esas conductas positivas y, respecto a los errores, hay que relativizarlos, marcando límites y explicándoles lo que está mal, sin gritos ni amenazas. Recuerda que conviene elogiar las conductas positivas de forma inmediata a la acción y no a largo plazo, cuando el refuerzo pierde su eficacia. Por otro lado, los regalos o premios continuos no son beneficiosos para la autoestima, ya que, también en el futuro, los bienes materiales por sí solos no contribuyen a la autoestima.
  • Evita las alabanzas exageradas, que pueden ser contraproducentes en los niños con baja autoestima. Si bien los elogios refuerzan la personalidad (de cualquiera), es mejor no ser desmesurado en los halagos ya que olvidan la necesidad de avanzar y superarse y no entienden que los errores ayudan a aprender. Los padres somos quienes más los conocemos y sabemos ver lo mejor que pueden ofrecer y ofrecernos, lo mejor de su persona y no solo en lo físico sino sobre todo en sus capacidades, habilidades... siendo realistas y optimistas, sin pretender que sean algo que no son.
  • Relativiza la importancia del aspecto físico. Pocos adolescentes escapan de los complejos, pero es fundamental que nuestros hijos tengan una base solida que afiance su confianza. Hay que recordar que el aspecto físico puede dar una falsa autoestima (o "comodidad" como señalan los especialistas), que suponen una autoestima efímera y no potenciarán realmente la confianza y el respeto hacia uno mismo. Nadie ve a sus hijos poco guapos, pero lo que importa es lo que tienen dentro, porque en cualquier momento el exterior puede "fallar" (o te pueden decir que falla, o los estereotipos nos envuelven...) y eso no debería hundirles ni hacerles sentir inferiores.
  • Acepta sus expresiones de sentimientos, incluso cuando estos son negativos. La rabia, el enfado, la tristeza... forman parte de nuestra personalidad y no hay que reprimidos o castigarlos, sencillamente aceptarlos, eso sí, sin permitir expresiones o conductas violentas o irrespetuosas. Al aceptar sus sentimientos, adoptar sus puntos de vista, escuchamos sus necesidades, prestando atención a lo que nos reclaman, en ocasiones con conductas desafiantes que habremos de intentar entender.
  • Compartir juegos con los hijos es fundamental para su autoestima, compartir un tiempo de ocio y diversión, compartir cuentos e historias, bailes... Un tiempo con el que se refuerzan nuestros vínculos y gracias al que aprenden muchísimo. El juego no es un premio, es un derecho fundamental y los mejores compañeros casi siempre son los padres, desde que son pequeños.
  • Valora el esfuerzo de tu hijo, sea cual sea el resultado. No siempre se acierta, no siempre se llega a la meta, pero el esfuerzo es un valor fundamental para las personas y para sus futuros logros. Para ello, hay que permitirles ser autónomos en distintas actividades (según sus edades: explorar gateando, comer, recoger los juguetes, hacer los deberes...). Los regalos, que como hemos dicho no son beneficiosos en exceso, pueden ser adecuados ocasionalmente como premio a su esfuerzo.
  • Finalmente, prediquemos con el ejemplo. Si nosotros somos un modelos positivo para nuestros hijos, sin ser demasiado duros con nosotros mismos, queriéndonos un poquito más, siendo realistas, optimistas y aceptando nuestras limitaciones pero intentando superarnos cada día, los pequeños acabarán siendo nuestro reflejo. Y es que, como hemos dicho al principio, la autoestima es fundamental para cualquier persona.

Esperamos que estas nueve claves para reforzar la autoestima de los niños nos ayude a que crezcan felices, que al fin y al cabo es lo que todos deseamos. El amor y la comunicación son la clave para lograr emociones positivas que afiancen su personalidad.

1/7/16

La baja autoestima puede afectar la salud de las mujeres [1-7-16]


La baja autoestima puede afectar la salud de las mujeres

“Una autoestima adecuada potenciará la capacidad para desarrollar habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal”, afirmó la presidenta del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Rosario Sánchez Domínguez, al finalizar el taller “Autoestima en la mujer”, organizado por ese organismo este viernes y al que acudieron alrededor de 100 participantes.

En un comunicado oficial, la dependencia dio a conocer que esta actividad pretende comunicar la importancia de la mujer en la sociedad y el valor que tiene. “La finalidad es saber que la autoestima se aprende, cambia y puede mejorar; una autoestima adecuada potenciará la capacidad para desarrollar habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal”.

Además, mencionó que durante este año se han realizado varias actividades en conjunto con la regiduría de equidad de género y la Instancia de la Mujer, debido a la incidencia de agresión hacía este sector. Asimismo, la directora del DIF lamentó que este tipo de actitudes se conviertan en algo común y que las propias familias lo vean como algo normal, cita el boletín.

“La misma familia, o nosotros mismos, lo vemos como algo normal y yo creo que eso ya es un foco de atención, en donde tenemos, como autoridad, como DIF y como la regiduría de equidad de género, estar atentos a lo que está pasando y apoyar a las mujeres en esta situación”.

La presidenta del DIF invitó a las mujeres que viven violencia en el hogar a acudir a esta institución, ya que dijo que el Ayuntamiento cuenta con un albergue para atender los casos. Incluso, mencionó que cuentan con un área jurídica en caso de ser necesaria.

Durante el taller Rosario Sánchez mencionó: “las creencias irracionales” aprendidas, acerca de cómo se debe comportar la mujer, repercute en el pensamiento que tienen sobre sí mismas y en la valoración de todo lo que hacen, además de generar una carga adicional de ansiedad a la hora de enfrentarse a situaciones de la vida diaria, o a nuevas situaciones de relación con otras personas”.

Señaló que las mujeres que enfrentan baja autoestima, tienen otra visión frente a la vida e incluso se ve reflejada en su salud, debido a que la mujer que es atacada, menospreciada y vejada, presenta respuestas fisiológicas tales como taquicardia, dolor de estómago, cefaleas, dificultades respiratorias, además de ansiedad, depresión, frustración e indefensión.

Por último, señaló que la importancia de este taller es que las mujeres aprendan a aceptarse como un todo, con límites y capacidades, y sólo así se sentirá el aumento de la autoestima.