1/7/16

La baja autoestima puede afectar la salud de las mujeres [1-7-16]


La baja autoestima puede afectar la salud de las mujeres

“Una autoestima adecuada potenciará la capacidad para desarrollar habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal”, afirmó la presidenta del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Rosario Sánchez Domínguez, al finalizar el taller “Autoestima en la mujer”, organizado por ese organismo este viernes y al que acudieron alrededor de 100 participantes.

En un comunicado oficial, la dependencia dio a conocer que esta actividad pretende comunicar la importancia de la mujer en la sociedad y el valor que tiene. “La finalidad es saber que la autoestima se aprende, cambia y puede mejorar; una autoestima adecuada potenciará la capacidad para desarrollar habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal”.

Además, mencionó que durante este año se han realizado varias actividades en conjunto con la regiduría de equidad de género y la Instancia de la Mujer, debido a la incidencia de agresión hacía este sector. Asimismo, la directora del DIF lamentó que este tipo de actitudes se conviertan en algo común y que las propias familias lo vean como algo normal, cita el boletín.

“La misma familia, o nosotros mismos, lo vemos como algo normal y yo creo que eso ya es un foco de atención, en donde tenemos, como autoridad, como DIF y como la regiduría de equidad de género, estar atentos a lo que está pasando y apoyar a las mujeres en esta situación”.

La presidenta del DIF invitó a las mujeres que viven violencia en el hogar a acudir a esta institución, ya que dijo que el Ayuntamiento cuenta con un albergue para atender los casos. Incluso, mencionó que cuentan con un área jurídica en caso de ser necesaria.

Durante el taller Rosario Sánchez mencionó: “las creencias irracionales” aprendidas, acerca de cómo se debe comportar la mujer, repercute en el pensamiento que tienen sobre sí mismas y en la valoración de todo lo que hacen, además de generar una carga adicional de ansiedad a la hora de enfrentarse a situaciones de la vida diaria, o a nuevas situaciones de relación con otras personas”.

Señaló que las mujeres que enfrentan baja autoestima, tienen otra visión frente a la vida e incluso se ve reflejada en su salud, debido a que la mujer que es atacada, menospreciada y vejada, presenta respuestas fisiológicas tales como taquicardia, dolor de estómago, cefaleas, dificultades respiratorias, además de ansiedad, depresión, frustración e indefensión.

Por último, señaló que la importancia de este taller es que las mujeres aprendan a aceptarse como un todo, con límites y capacidades, y sólo así se sentirá el aumento de la autoestima.

28/6/16

Buena autoestima garantiza mejor suerte en el amor


Buena autoestima garantiza mejor suerte en el amor

Estudio revela que apenas 24% de los hombres y 20% de las mujeres están plenamente satisfechos con su apariencia

elnuevodia.com

Las personas que aman su propio cuerpo tienen mejor suerte en el amor. Así lo revela una investigación realizada en Estados Unidos, donde la mayoría de los consultados está insatisfecha con su figura.

“No puedes amar a nadie antes de amarte a ti mismo”, dice una frase popularmente conocida. Y el estudio divulgado por la página web estadounidense de moda Refinery29 revela que las personas que tienen una mejor imagen de su propio cuerpo tienen mejores encuentros románticos que quienes no lo aceptan.

El periódico Body Image, responsable por la investigación, también constató que las personas que no están conformes con su peso y apariencia acostumbran a estar menos satisfechas con su vida en general.

“La insatisfacción corporal y la ansiedad están vinculadas a un espiral de auto control”, explica David Frederick, profesor y asistente de psicología de la Universidad de Chapman.

“Las personas que se tienen menos confianza acostumbran a tener más miedo a la persona con la que saldrán, lo que alimenta aún más sus preocupaciones sobre su propio aspecto físico”, aseguró Frederick.

El estudio también reveló un dato alarmante: apenas 24% de los hombres y 20% de las mujeres están plenamente satisfechos con su apariencia, mientras que la mitad de los entrevistados están poco satisfechos. La investigación señala que los resultados sobre auto-percepción reflejan presiones sociales de verse de determinada manera.
 

26/5/16

La falta de autoestima es la base de la mayoría de problemas psicológicos que sufrimos [25-5-16]


"La falta de autoestima es la base de la mayoría de problemas psicológicos que sufrimos"

Silvia Congost recibe cada mes a decenas de personas que acuden a su consulta con diferentes problemáticas que les causan inseguridad, estrés o incluso fuertes depresiones. La psicóloga tiene claro que, en la gran mayoría de ocasiones, estos problemas parten de una baja autoestima, esto es, la imagen negativa que cada uno de ellos tiene de sus fortalezas y capacidades. Congost se decidió entonces a escribir el libro Autoestima automática (Zenith), una guía práctica con testimonios reales con el que pretende concienciar al lector sobre la importancia de tener una autoestima alta y aprender a ser asertivos para poder desarrollar todo el potencial interno.

La psicóloga asegura que poseer una autoestima alta no significa pensar que somos mejores que los demás, sino creer en que tenemos las habilidades y recursos necesarios para poder abordar con éxito los retos que tengamos por delante. Cuidar diariamente la autoestima pasa por revisar nuestro diálogo interior, rescatar al niño interior que todos tenemos dentro y tener unos propósitos claros en la vida.

-Descríbame el concepto de autoestima que ha elegido como base de su libro…

-La autoestima es la imagen que tenemos de nosotros mismos y las cosas con las que nos identificamos, tanto a nivel de fortalezas y capacidades, como a la hora de sentirnos importantes y valiosos.

-Es un término que socialmente genera cierto debate. ¿La frontera entre el egoísmo o la vanidad y una autoestima sana es tan difuminada como parece?

-Tener una autoestima sana significa sentirte importante y valioso, eso sí, igual que lo son todos los demás. No quiere decir sentirte más importante que nadie, pero tampoco menos, que es lo que hacemos cuando tenemos problemas de autoestima: nos comparamos y nos ponemos por debajo.

-A quién tratamos peor, ¿a los demás o a nosotros mismos?
-A nosotros mismos, sin duda. Nuestro pensamiento es una de las bases de todo y, la mayoría de veces, no somos conscientes de los mensajes que nos transmitimos a nosotros mismos; comentarios y frases que, probablemente, no diríamos a otras personas.

-¿Por ejemplo?
-“Eres un inútil”. “No vas a ser capaz”. “No lo vas a lograr”. No hay ninguna duda de que podemos tratarnos muy mal a nosotros mismos si nos lo proponemos.

-Nosotros nacemos con una naturaleza ligada a una autoestima alta. ¿Cómo llegamos a este punto de masoquismo?
-A nivel de capacidades y potencialidades partimos de una base que nos permite llegar donde deseemos, siempre que tengamos unos objetivos realistas. Lo que sí que es cierto es que, al ir creando esa autoimagen con la que después nos identificaremos, distorsionamos la realidad y solemos creer que somos mucho menos de lo que somos en realidad.

-¿Cuándo empezamos a gestar esa autoestima?
-Se considera que el 30% de la capacidad de superación y positivismo es innata, mientras que el 70% es aprendizaje. Esta última se construye sobre todo en la infancia, a través de nuestra relación con los padres. Depende de si crecemos en un entorno en el que nos educan en el reconocimiento o nos educan a través de la desaprobación. Es decir, si nos marcan aquello que hacemos bien para que tengamos más ganas de hacerlo o nos marcan lo que hacemos mal para que mejoremos.

-¿Cuál es la mejor forma de educar?
-Lo mejor para educarnos es el reconocimiento ya que es cuando se pueden generar más ganas de seguir superándonos y hacer las cosas bien. Eso no quiere decir que no se pueda decir lo que hacemos mal para mejorar, está claro, pero sin remarcar constantemente lo que no está suficientemente bien, lo que tendríamos que hacer más o compararnos con los demás. Piensa que todo esto son señales que nosotros captamos y hacen que luego tengamos un autoconcepto demasiado bajo.

-Y eso se da básicamente cuando somos niños…
-Sí, especialmente en la infancia. La adolescencia es una época en la que, con los cambios hormonales y demás, podemos estar muy sensibles y depende de las situaciones que vivamos, especialmente en el colegio, se puede profundizar más esa herida.

-¿Qué consecuencias acarrea en nosotros tener una autoestima baja?
-Hay muchas. Una muy frecuente son las conductas celosas en las relaciones de pareja. Hay quien se considera poco importante y es ahí donde aparece el miedo de que nuestra pareja encuentre a alguien mejor. Como parten de la base de que no cuesta mucho encontrar a alguien mejor, están siempre con ese sufrimiento. También solemos perder muchas oportunidades por sentir que no estamos a la altura. Otras veces una autoestima baja nos puede generar un tipo de relación de dependencia emocional en la relación de pareja, ya que por miedo a no encontrar a alguien mejor nos aferramos a esa relación aunque sea tóxica.

-¿El hecho de escoger bien tu pareja es determinante para nuestra autoestima?
-Sí, por supuesto. Si eliges una pareja que te dice que no eres suficiente o que trata mal y no te respeta, tu autoestima se va haciendo cada vez más pequeña. Si lo permites en esos momentos iniciales en los que tendríamos que poner límites, la autoestima se va debilitando hasta que el otro logra anularte por completo.

-Usted visita anualmente a muchísimos pacientes. ¿Cuál diría que es el factor unificador en la mayoría de casos que sufren problemas con su autoestima?

-Todo lo que está en nuestra cabeza. Si nos vemos de una manera determinada convertimos esa imagen en una creencia, y las creencias son como verdades absolutas que nos imponemos. Si yo tengo claro que soy fea o que los demás son mejores que yo me enfrentaré a todas las áreas de mi vida partiendo de esa base. Es por ello que luego todo va mal y puede ir empeorando.

-¿Compararse con alguien que tiene éxito en la vida y a quien le salen las cosas bien es positivo o nos puede perjudicar?
-Depende de cómo sea la técnica de modelación. Si nos comparamos sintiendo que nosotros estamos por debajo y que nunca llegaremos a ese punto es algo muy negativo y que suele suceder cuando tenemos una autoestima baja. ¿Qué sería lo ideal? Poder tener a alguien como referente sabiendo que si te esfuerzas y haces los mismos pasos que esa persona, probablemente, llegarás al mismo punto. Es importante partir de la base de que se puede llegar ahí si se sigue más o menos su ejemplo.

-Hace falta algo más que voluntad…
-Tenemos que partir de la certeza de que nosotros tenemos la capacidad para desarrollarnos y llegar a esos objetivos aunque en un momento inicial no tengamos los aprendizajes adecuados.

-Y objetivos realistas. Entiendo que una autoestima alta nos puede llevar a cometer errores de selección de metas…
-Si somos personas centradas ya no nos plantearemos objetivos que no estén a nuestro alcance. Lo que sí que hay que tener claro es que muchas veces no podremos llegar ahí, pero sí que nos habremos acercado mucho más que si no lo intentamos.

-La autoestima es fluctuante. ¿En qué tenemos que fijarnos cuando esa autoestima nos hace un bajón?

-Se trata de que nos conozcamos muy bien para poder detectar que la autoestima va bajando y nos sentimos más vulnerables; además de aprender una serie de herramientas, que las tengamos incorporadas y que las utilicemos en esos momentos. Por ejemplo, fijarnos en los pensamientos, que es una de las partes básicas para una autoestima sana. Hacerse preguntas como “¿qué nos estamos diciendo en ese momento?”. Ese diálogo interior es lo que hace que nos sintamos inseguros y con miedos, además de tener conductas de bloqueo. Se trata de revisar constantemente qué nos estamos diciendo y cambiar ese diálogo en caso necesario trabajando con afirmaciones positivas: “yo puedo”, “yo soy capaz” “lo voy a conseguir”. Eso sí, no como un loro que repite las cosas, sino tomando conciencia de que en el fondo esas afirmaciones son verdaderas y que no nos estamos planteando nada que sea imposible para nosotros.

-Que nadie se preocupe si en algún momento de su vida sufre un bajón de autoestima, ¿ese es otro de los mensajes?
-Claro. Hay que abrazar todas las emociones, también las más negativas como la tristeza, el miedo o la pena, pero siempre intentando restablecer ese equilibrio lo antes posible.

-Asegura también que tener una autoestima alta no significa no tener miedo…

-Es normal que nos den miedo las cosas desconocidas o los cambios que significan medirse a cosas a las que no nos hemos enfrentado nunca. Lo que sucede es que cuando conectamos con el miedo tenemos que pensar si el miedo es racional o no, si hay un peligro ahí para nuestra integridad. Si no es así, aunque tengamos miedo, tiraremos adelante con él, pero lo haremos porque sabemos que no pasa nada y que, una vez que nos pongamos en marcha, esos miedos se irán diluyendo por el camino.

-¿Tenemos que trabajar nuestra autoestima cada día?

-Sí. Si nos habituamos a trabajar con pensamientos positivos y somos conscientes de ello, y trabajamos para ser más asertivos, para poner límites, para expresar lo que sentimos, para aprender a decir “no” sin miedo a que los demás se enfaden, nos rechacen o nos abandonen y, además, tenemos unos propósitos claros en nuestra vida que nos darán una dirección determinada, convertiremos todo esto en un hábito, fluiremos más y nos será mucho más fácil tener esa autoestima alta incorporada.

-Frecuentemente estamos expuestos a los inputs de los demás: familia, amigos, pareja, sociedad, trabajo. Mantener ese nivel no es una tarea fácil….

-Es así. Además, si nos relacionamos con los demás vemos que nos tratan de una manera determinada pero por sus propias historias y pensamientos. Tenemos que aprender a diferenciar lo que realmente va con nosotros o lo que va con la otra persona a la hora de decidir poner una barrera.

-Da la sensación, y no sé si la famosa crisis económica ha tenido algo que ver, que nos hemos vuelto excesivamente quejosos por naturaleza. ¿Lo ve usted así?
-Lo peor que podemos hacer es entrar en esa fase de victimismo. La víctima no consigue nada y, al final, genera rechazo en su entorno; a la gente no le apetece estar al lado de una persona que va de víctima. Por el contrario, lo que tendríamos que hacer siempre es responsabilizarnos y darnos cuenta de que la situación siempre es la que es y, a partir de ahí, ver qué opciones se tienen y ponerse en marcha. Si estamos en una situación en la que, por ejemplo, no estamos bien en el trabajo pero no nos podemos permitir dejarlo, asumir que decidimos quedarnos ahí a pesar de esa situación pero porque es lo mejor que podemos hacer y que, en cuanto podamos, haremos un cambio. Lo importante es tener claro que lo estamos decidiendo y que quejarse no tiene demasiado sentido.

-Usted va más allá y propone que la autoestima sea también una asignatura en las escuelas…

-Enseñar a los niños a amarse o a aprender a tomar conciencia de sus capacidades y de su potencial para ver cómo construir una sana autoestima es vital. Lo que vemos en la consulta es que, sea el que sea el motivo por el que la gente acude, debajo siempre hay un problema de autoestima. Siempre. Si reforzamos esa enseñanza en la primera etapa de nuestros estudios será más fácil que en la adolescencia seamos jóvenes mucho más seguros a la hora de enfrentarnos a todo lo que nos viene.

-Que no es poco. A medida que crecemos la posibilidad de sufrir algún trastorno psicológico es cada vez mayor…
-La baja autoestima es precisamente una de las bases de todos los problemas psicológicos que sufre el ser humano. Lo veo en la consulta cada día cuando, sea el problema que sea el que tiene la persona que acude, si refuerzo la autoestima ese problema desaparece o mejora notablemente. Siempre existe esa relación directa. Si tenemos un problema a la hora de gestionar determinadas emociones, relacionarnos o marcarnos objetivos, siempre influye muchísimo el cómo nos vemos o nos sentimos con nosotros mismos.

-Confiesa en su libro que pasó por una etapa de muy baja autoestima a consecuencia de una relación de dependencia emocional. ¿Cuál fue el punto de inflexión que le propició el cambio?

-Siempre hay un despertar, que es ese momento en el que uno abre los ojos y entiende que el problema que hay es una falta de autoestima, que si te sintieras bien y te respetaras como debes no permitirías ciertas cosas en tu entorno y empezarías a poner límites. No permitirías que nadie te tratara como tú no te querrías tratar. Cuando tomas esa conciencia es cuando empiezas a buscar información o a actuar para cambiar esa tendencia. Al final, la autoestima es sentirte seguro y confiar en tus propias capacidades para conseguir todo lo que te vayas proponiendo.

-¿La sociedad actual es demasiado competitiva?

-Sí. Somos muy competitivos y, al final, lo que uno tiene que darse cuenta es que eso no conlleve querer siempre estar por encima de los demás o destacar. Está claro que todos queremos ser la mejor versión de nosotros mismos y queremos avanzar, pero eso debe ser junto a todos los demás, no por encima de nadie.
 

3/5/16

10 formas en que la sicología positiva sí funciona [3-5-16]

 
10 formas en que la sicología positiva sí funciona

La sicología positiva es una nueva tendencia que ayuda a las personas, grupos y organizaciones a alcanzar una vida más plena y satisfactoria. Tal como lo afirma Marisa Salanova, presidenta de la Sociedad Española de Sicología Positiva, es una “manera más digna de vivir”.

Aunque este es un nuevo enfoque, profesionales sobre salud mental basan su trabajo en sustentos científicos que buscan trabajar en los aspectos positivos de las personas para que logren cierto grado de equilibrio emocional y felicidad.

Gonzalo Hervás, profesor de sicología de la Universidad Complutense de Madrid y cofundador de la Sociedad Española de sicología Positiva, encontró que había una carencia histórica porque los sicólogos detectaban disfunciones, lo que hacía ser pesimistas. Ahora la visión es comprender las bases del bienestar.

Una disciplina reciente y efectiva

El sicólogo estadounidense Martin Seligman, creador de esta disciplina, busco entender los factores que generan, conservan y potencian el bienestar de las personas y demostrar por qué unos son más felices que otros.

De esta manera valora las fortalezas de la persona, sus rasgos actitudes más saludables y las bases que tiene para darle mayor sentido a su vida.

Incluso, el tratamiento es completamente diferente a las terapias tradicionales que centran la atención en los pacientes para que superen sucesos negativos, la ansiedad o depresión, mientras que la sicología  Positiva trabaja en aspectos edificantes.

A continuación te dejamos 10 formas que muestran que la sicología Positiva sí funciona y ayuda a las personas a disfrutar de una vida plena, a aprender a sonreír, perdonar, confiar, aceptar, agradecer, regalar, entre muchas otras acciones.

Una mejor versión de ti misma

Estas son algunas recomendaciones de la Maestra Mariana Cubas Montaño, del departamento Sicopedagógico CONTIGO de la Universidad Panamericana de México, para que comiences a disfrutar los beneficios y comprobar que la sicología Positiva sí funciona.

1. Aprende a vivir intensamente

2. Comprende que después de la salud, la paz interior es una fuente de bienestar

3. Valora lo que tienes sin añorar lo que piensas que te hace falta

4. Recuerda que la felicidad está hecha de pequeños detalles

5. Centra tú energía en aquello que puedas controlar y depende exclusivamente de ti

6. Tu felicidad y la que puedes dar a otros debe basarse en tu mundo interior, que es lo único que posees

7. Haz un recuento de tus experiencias, aprende a agradecer, así como de los aciertos y errores

8. Identifica tus fortalezas y desarróllalas en tu vida diaria

9. Establece metas y crear un plan para concretarlas. Visualízate lográndolo y  actúa

10. Crea un proyecto en tu vida que te entusiasme y construye mentalmente aquello que deseas atraer

Como lo afirma el sicólogo Mihály Csíkszentmihályi, el grado de bienestar depende de cada uno, no es un tema de mala o buena suerte. Y tú ¿cómo construyes tú propia felicidad?

 

20/4/16

El amor negativo y la dependencia emocional [20-4-16]


El amor negativo y la dependencia emocional

Todo empieza con esa primera experiencia infantil en la que se comprueba que uno no es amado por lo que es, sino por lo que debe llegar a ser; en mayor o menor medida, todos somos víctimas de ese amor negativo, un amor que pone condiciones para ofrecerse.

Con el concepto de "amor negativo", que acuñó en 1967 Bob Hoffman, se explican buena parte de los padecimientos de las personas y su desconexión con el mundo emocional.

El amor negativo es la evidencia de la persona de sentirse indignada de ser amada, que viene de haber sentido que sus padres no lo reconocieron como quien era realmente, sino que se dedicaron a educarlo como quien debía ser.

Desde ahí la persona se desconecta de su propio ser y empieza a trabajar -desde muy chico-, para satisfacer las expectativas de los padres o, si sufrió mucho en la infancia, para rebelarse y ser lo opuesto a aquello que se esperaba de él.

Tal vivencia genera una paradoja emocional: "soy querible en tanto no sea quien soy y sea lo que los demás esperan de mí".

Tal condición queda grabada en el plano emocional y hace que, en nombre del amor, las personas se sometan a los demás, acepten chantajes para ser amados y se dejen manipular.

Esas personas sienten que sus propias sabidurías son algo de lo que se debe descreer.

De esta forma es como somos entrenados en vivir mal. La idea de paternidad está aprendida y se copia de los propios padres, se transmite de generación en generación.

El adulto mira al niño como alguien que no sabe nada y a quien hay que educar. No se mira al chico como a un ser que llega a este mundo sabiendo muchísimo y que lo único que no sabe es el código para expresarlo.

Como eso no es tomado en cuenta, se "graba" el rechazo al propio ser. En la vida adulta, para recuperar la conexión con uno mismo, lo primero es tomar conciencia de que todo aquello que es negativo para la propia vida fue aprendido.

Claro que abrirse a los recuerdos implica dar paso a un cúmulo de emociones que en nuestra cultura son definidos como "negativas": la rabia, el dolor, la culpa, el odio, la venganza... Vivencias que un niño experimenta cuando se siente maltratado o no tomado en cuenta, pero que muy pocas veces puede expresar.

Aprendemos desde muy chicos a reprimir emociones. Pero cuando se liberan, vuelven los recuerdos y la persona empieza a darse cuenta de que, en realidad, todo lo que le pasa en su vida adulta, lo que se repite o le ocurre a pesar de sí mismo, fue aprendido de los padres, desde la concepción hasta la pubertad.



Al no poder recordar dónde lo aprendió, supone que esas desventuras son la confirmación de que hacía algo mal... Toda persona cuenta con cuatro aspectos: lo intelectual, lo emocional, lo espiritual y lo corporal.

Pero cuando somos víctimas del amor negativo, solemos tener nuestro intelecto dominando nuestras vidas.

Así, queremos resolver todo desde la cabeza, que es el más pobre de los cuatro aspectos para crecer en lo desconocido.

El intelecto siempre necesita experiencias viejas para saber como seguir. En cambio, nuestra parte emocional, la espiritual y nuestro cuerpo tienen mensajes, idiomas, percepciones rápidas y adecuadas para todas las situaciones desconocidas, que nos hacen sentir seguros.

Sin dejar al intelecto afuera, sino ocupando su justa proporción, necesitamos recuperar los tres aspectos que están relegados e integrarlos en una quadrinidad en al que cada uno aporte la información y los recursos necesarios para conformar un ser íntegro, poderoso y amoroso.

Este trabajo de integración requiere un fuerte hincapié en la apertura de lo emocional, que también es el camino hacia lo espiritual.

Cuando la persona recupera ciertos derechos, por ejemplo el derecho a enojarse por aquellas cosas que le hicieron daño, recupera el derecho a autoafirmarse en la vida, porque la rabia es una emoción muy saludable para los seres humanos en tanto pone límites y ayuda a avanzar, a ser audaz, a despegar.

Lo que nos asusta de la rabia son las formas inadecuadas de expresión; pero habitualmente se termina reprimiendo la emoción y no las formas inadecuadas, porque los padres no conocían otras formas.

Cuando la persona recupera esos derechos, ocurre que de pronto está integrado y eso no es algo muy difícil.

Lo emocional no es elaborativo, así que no necesita meses ni años de maduración: necesita "ver".

A diferencia de nuestro intelecto, que precisa tiempo para comprender, analizar, elaborar... Lo emocional no, y la grabación que produce el rechazo del propio ser está en el plano emocional.

Allí donde se abre la experiencia emocional, la persona empieza a recibir mensajes de qué le pertenece y qué no, qué fue aprendiendo y qué no. Así nos damos cuenta de quiénes no somos, rompemos con una serie de creencias, prejuicios y valores mal entendidos y desde lo emocional captamos que somos seres amorosos, dueños de un amor sin condiciones, con una capacidad de compasión y perdón para los demás y para nosotros mismos que nos hace muy poderosos.
 

13/4/16

El cambio en el proceso de crecimiento personal [13-4-16]


El cambio en el proceso de crecimiento personal

La madurez en el ser humano va presentándose como un proceso secuencial, donde la calidad de sus experiencias en el vivir diario va introduciendo elementos de aprendizaje, cuya solidez marca una orientación precisa hacia el ser auténtico de cada persona.

Una de las condiciones básicas para darse un proceso de madurez sólido y a su vez poco traumático, en cuanto a los cambios a vivenciar con respecto a las pautas de vida que anteriormente dirigían nuestros comportamientos, es precisamente lo referente al establecimiento o restablecimiento del orden.

 

¿Qué queremos decir con ello?

La tendencia de los cambios por su dinamismo, introduce inicialmente un desequilibrio en los distintos ambientes en que se presentan; desequilibrios que suelen ser vistos como crisis o emergencias, las cuales tienen el efecto movilizador de los esfuerzos para restablecer el nuevo orden o status. Así se renuevan pautas de pensamiento y comportamientos, donde la duración o permanencia de estados de aceptación (apertura al cambio) o rechazo (rebeldía con respecto a las nuevas pautas y formas) dependerán de la fortaleza que se disponga, tanto en lo emocional, experiencial como educativo.

Ante la presencia de estos eventos, algunos inesperados , otros "forzados", se pone en funcionamiento la multiplicidad de inteligencias que acompañan al hombre.

En algunos casos, tomamos conciencia a partir de la elaboración de asociaciones secuenciales de los hechos, sacando conclusiones que luego sometemos a validación por medio de la razón; en otras actúa la inteligencia emocional movilizándonos el piso o fundamentalismo acerca de nuestra concepción de vida: en otras, actúa la inteligencia estrictamente racional, o la intuitiva donde la razón pierde significancia dándose procesos de alta calidad humana, ya que se producen desde adentro, desde la internalidad del hombre.

El cambio organizacional, es justamente el reajuste de nuevos paradigmas, pautas y esquemas de actuación, toma de decisiones, estrategias o métodos de hacer el trabajo y lograr los resultados; por tanto requiere de nosotros una actitud de comprensión, paciencia y perseverancia.

Les invitamos a reflexionar al respecto, evaluando cómo Ud. enfrenta la diversidad de cambios que se dan a su alrededor , y de qué manera puede integrarse a la realidad que le rodea, donde el ganar- ganar sea el paradigma que oriente su actuación.

Es mejor una acción pequeña todos los días alineada a tus valores y a los de la empresa, que grandes acciones muy de vez en cuando.
 

¿Es Facebook un estimulante de la autoestima? [13-4-16]


¿Es Facebook un estimulante de la autoestima?

Tener un perfil en Facebook puede fortalecer la autoestima de las personas, sugiere un estudio. Después de realizar experimentos con 88 estudiantes universitarios, los investigadores de la Universidad de Cornell llegaron a la conclusión de que los perfiles de Facebook sirven de confirmación con respecto a la autoestima de las personas, porque dichos perfiles les permiten mostrar sus rasgos personales más valiosos y sus relaciones.

Los investigadores también descubrieron que al recibir alguna crítica, los usuarios de Facebook volvían inconscientemente a sus perfiles en línea para fomentar su sentimiento de autoestima.

Los hallazgos aparecen en la edición de marzo de la revista Personality and Social Psychology Bulletin.

"El sentido común convencional considera que Facebook es una mera pérdida de tiempo y que lleva a una serie de consecuencias negativas", afirmó el coautor del estudio, Jeff Hancock, profesor de informática y ciencias de la comunicación y la información, en un comunicado de prensa de la Cornell. "Pero nuestra investigación muestra que puede ser una actividad psicológicamente significativa que aporta un sentimiento de bienestar a un nivel relativamente profundo".

"La gran cantidad de tiempo que las personas pasan en Facebook puede ser un reflejo de su capacidad para satisfacer necesidades del ego que son fundamentales para la condición humana", agregó.

Ver su perfil en Facebook puede proporcionar beneficios emocionales a millones de usuarios de redes sociales, al restablecer algunas nociones profundas de sí mismos en tanto que buenas personas queridas por un grupo de amigos y familiares, señaló Hancock.

"Quizá las personas que buscan pareja en línea, ansiosas por el hecho de encontrarse solteras o que se hayan divorciado recientemente, pueden encontrar un consuelo en el proceso de crear y revisar sus perfiles en línea, en la medida en que eso les permita reflejar sus valores principales y su identidad", afirmó. "Los estudiantes que se sienten estresados por la cercanía de los exámenes quizá encuentren en sus perfiles de las redes sociales un lugar en el que relajarse".
 

12/4/16

Autoestima equilibrada [12-4-16]

 
Autoestima equilibrada

Décadas atrás nadie hablaba de cómo se sentía, más que le ponía pecho a la vida y hacía lo que tenía que hacer. Hoy aumentan los suicidios y mucho tiene que ver la falta de autovaloración. Autores de la talla de Dale Carnegie nos preparaban desde hace décadas para enfrentar esta maratón competitiva.

Antes la depresión era pereza, tristeza, quizá mal carácter, con el tiempo la ciencia fue investigando más sobre las emociones, sentimientos, trastornos y enfermedades. Pero a grado tan tremendo hemos llegado que cada vez hay más niños deprimidos. Varios son los factores que causan los bajones, ya que las exigencias socioeconómicas se tornan implacables a la hora del descarte, de esta selección de “los mejores”, según los parámetros actuales de la producción.

Tenemos que llevar en equilibrio dos realidades: la interior y la exterior. En la última, la conclusión de que “mientras no le haga daño a nadie, cada uno hace de su vida lo que quiere” es falsa, porque los comportamientos individuales recaen en la sociedad, y en el 50% o más, será la comunidad la que tendrá que hacerse cargo de aquel que supone que no le debe explicaciones a nadie.

Charlando con personas mayores, mucho mejor si es con la familia, podemos aprender cómo ellos manejaron los tiempos difíciles. Esa experiencia de vida debería ser rescatada por hijos, nietos y bisnietos. “La verdad, antes no había tiempo para deprimirse, uno hacía lo que podía y lo que no, se aguantaba. Tampoco sufríamos como hoy por lo que no podíamos tener” (Herminio, 82, jubilado).

Hoy estamos llenos de maneras de comunicar lo que nos pasa, abundan los cursos, los libros, folletos, las terapias. “Hice todo bien, me casé enamorada, tuve mis hijos, tengo mi casa… pero siempre siento que algo me falta. Estuve muy mal anímicamente… ahora tomo pastillas y estoy mejor” (Miriam, 49).

Para la mayoría el dinero es igual a felicidad. Modelos de esta deducción adoctrinan a través de los medios masivos todo el tiempo. Cristina Onassis quiso, sin embargo, dejar un legado cuando dijo: “Soy tan pobre que solo tengo dinero”.

La autoestima, como la palabra lo dice, es el valor que nos damos a nosotros mismos, la forma en que nos cuidamos y alentamos.

Leí hace poco en un artículo que las palabras “meta” y “objetivo” nos conducen mentalmente a pensar en una carrera de alto nivel, en la cual quizás no decidimos participar, pero nos vemos obligados por la presión externa. Cuantos pasaron por entrevistas laborales y personalmente son indagados: “¿Cuáles son sus metas y objetivos?”, es una pregunta bastante incómoda para responder si somos conscientes de que no tenemos ninguna gran respuesta para dar, salvo la de contar que somos sencillos, de ir descubriendo lo que la vida tiene reservado para nosotros. Con esto, probablemente no quedaríamos seleccionados.

Esta política empresarial que fuerza a las personas a pensar en ciertos conceptos de éxito, alegría, entusiasmo incluso riesgo, se está tornando medio invasiva para el tiempo y la tranquilidad que requiere el mantenimiento de la autoestima.

Cuánto nos estimamos nace con el amor de mamá y papá, con acompañar al hijo en sus tiempos de transición. Ya conocemos casos terribles de acoso escolar, también de acoso laboral.

La felicidad, dicen estudiosos estadounidenses, tiene que ver con los genes, valores y experiencias, es decir, todo lo que nos arma humanamente. La autoestima tiene que reforzarse diariamente, nutriendo nuestras cuatro dimensiones: física, mental, emocional, espiritual. Como una joya hemos de llevarla con mesura, porque tener menos es paralizante y, tener de más, es como seguir hablando cuando el auditorio hace rato quedó vacío.