19/5/17

El valor de la Autoestima [19-5-17]

 
El valor de la Autoestima

La “autoestima” es la valoración que hacemos de nosotros mismos sobre la base de las sensaciones y experiencias que hemos ido incorporando a lo largo de la vida.

Si tenemos buena opinión de nosotros mismos, tendremos mayor estabilidad emocional. Potenciando nuestra motivación interna, podremos ser más fuertes y afrontar cada situación con más optimismo y fortaleza.

Para fortalecer la autoestima, podemos seguir varias pautas:

Destruir nuestra voz crítica. Según el modo del que nos hablemos a nosotros mismos, actuamos en cada situación. Debemos ser positivos y ver siempre con optimismo todo.Hay que intentar fomentar los pensamientos constructivos.

No buscar aprobación de los demás. Tenemos que tener una personalidad bien formada para no depender de los demás.

Autoafirmaciones positivas: Siempre hablarnos con un tono positivo.

Muhammad Ali: “Es la repetición de afirmaciones lo que guía a la creencia. Y una vez que esa creencia se convierte en una convicción profunda, las cosas comienzan a suceder”.

Apostar por la socialización. Es un gran amortiguador del estrés. Buscar apoyo emocional y gente positiva, nos llevará a ser mejores cada día.

Hacer una lista de los logros para ser conscientes de todo lo que somos capaces de conseguir.

Hacer lista de cualidades positivas.

No ser tan perfeccionistas. Es un rasgo que puede llegar a destruirnos dado que nos proponemos cosas inalcanzables y no siempre puede salir todo perfecto.

Sé fuerte !!!

16/4/17

Tres consejos para elevar la autoestima [16-4-17]


Tres consejos para elevar la autoestima

La autoestima es la opinión que tienes de ti. Tú decides si deseas ser insegura e incapaz o valiosa y talentosa. Aquí tienes tres consejos para elevarla y sentirte capacitada para enfrentar los retos de la vida y ser merecedora del éxito.

1.- Realiza una lista de lo que haces bien. Nada es insignificante: saber escuchar, ser amigable, facilidad para los números, cocinar muy bien. Repasa la lista todos los días.

2.- Cultiva tu bienestar total: Para ello debes conocerte y saber qué necesitas para sentirte una persona feliz. Quizás comenzar un plan de ejercicios, cortar una relación tóxica, capacitarte para ser mejor profesional o invertir más tiempo en tus hobbies favoritos.

Haz el esfuerzo de llenar tu vida de todas esas cosas que te nutren en mente, cuerpo y espíritu. Este es un paso importante para sentirte valiosa y merecedora de respeto propio y ajeno.

3.- Sé positiva. Vence a esa voz crítica interior que te dice ‘no puedes’, ‘siempre te equivocas’, ‘otra vez lo mismo’. Supera esa situación y recuerda todas las veces que no te equivocas.
 

24/3/17

Si un examen le causa estrés, relájese escribiendo [24-3-17]

Si un examen le causa estrés, relájese escribiendo

Un estudio halla que expresar los temores y ansiedades por escrito mejoró el rendimiento académico de los estudiantes

Si su adolescente está hecho un manojo de nervios debido a las pruebas parciales o a ese SAT que se acerca, una sencilla intervención podría aliviar su ansiedad y mejorar sus calificaciones.
Una nueva investigación, que aparece en la edición del 14 de enero de la revista Science, encontró que cuando los estudiantes pasaban diez minutos escribiendo sobre la ansiedad y temores causados por un examen justo antes de tomarlo, sus calificaciones mejoraban. Y las mayores mejoras se observaron en los adolescentes que estaban más estresados antes del examen.

"Mostramos que dar a los estudiantes la oportunidad de escribir lo que piensan y sienten sobre un examen antes de tomarlo puede mejorar el rendimiento, sobre todo entre los que estaban ansiosos antes de la prueba", aseguró Sian Beilock, coautora del estudio y profesora asociada de psicología en la Universidad de Chicago.

"Los estudiantes que se sienten ansiosos de manera constante por lo general rinden por debajo de sus pares", señaló Beilock, quien también es autora del libro Choke: What the Secrets of the Brain Reveal About Getting It Right When You Have To.

"Con esta intervención, tenemos una oportunidad de eliminar esa diferencia", añadió.

En la información de respaldo del estudio, los investigadores apuntaron que aunque la idea de llamar la atención sobre el problema de la ansiedad en los exámenes escribiendo al respecto podría parecer intuitivamente algo que aumentaría la preocupación, otros estudios sobre depresión y distintos trastornos psicológicos han encontrado que sucede lo contrario. La escritura expresiva sobre un evento traumático o emocional es una forma eficaz de que las personas dejen de preocuparse sobre la experiencia.

Para ver si este tipo de escritura ayudaría a reducir la ansiedad sobre las pruebas, los investigadores realizaron cuatro pruebas en estudiantes de secundaria y universitarios.

La primera prueba incluyó a veinte estudiantes universitarios, a quienes se pidió que hicieran dos exámenes de matemáticas. Durante la primera prueba, a los estudiantes se les instruyó sencillamente para que hicieran su mejor esfuerzo. Para la segunda prueba, los investigadores añadieron presión a la situación al prometer a las personas un incentivo monetario si tenían buen rendimiento. Sin embargo, cada estudiante fue emparejado con un compañero, y a ambos tenía que irles bien en la prueba para ganarse el dinero. Se pidió a la mitad de los estudiantes que pasaran diez minutos antes de la prueba escribiendo cómo se sentían sobre la misma. A la otra mitad se le pidió que se sentaran tranquilos durante ese periodo.

Los que no realizaron los ejercicios de escritura "se desmoronaron con la presión", y las puntuaciones de sus pruebas se redujeron en doce por ciento, según el estudio. Los que escribieron sobre lo que sentían sobre la prueba mejoraron sus puntuaciones en cinco por ciento.

En el segundo estudio, los investigadores pidieron a 47 estudiantes universitarios que tomaran el mismo conjunto de pruebas. Sólo que esta vez, se pidió a un tercer grupo que escribieran durante diez minutos sobre un evento no emocional no relacionado. Los estudiantes en el grupo que no escribió, y los del grupo que escribieron sobre un evento no relacionado, experimentaron una reducción del siete por ciento en las puntuaciones en la prueba, mientras que el grupo que escribió sobre sus temores relacionados con la prueba mejoraron en cuatro por ciento.

Los estudios tres y cuatro se realizaron con un año de diferencia, usando distintos estudiantes de noveno grado de un año a otro, que asistían a la misma escuela. El estudio tres contó con 51 estudiantes, y el cuatro con 55.

Seis semanas antes de un examen final, los investigadores midieron los niveles generales de ansiedad de los estudiantes sobre tomar el examen. Luego, justo antes de tomar el primer examen final de secundaria, se pidió a la mitad que escribieran sobre la ansiedad provocada por el examen. A la otra mitad se le pidió que se sentaran tranquilos y que pensaran sobre algo que no fuera un tema de examen.

Tras corregir el examen final, los investigadores encontraron que los que tenían los niveles de ansiedad más altos mostraron el peor rendimiento en el grupo que no escribió. Pero los del grupo de escritura que estaban muy ansiosos antes del examen rindieron de forma similar que los adolescentes no ansiosos. No hubo una diferencia significativa entre los grupos de escritura y de no escritura si los estudiantes tenían niveles bajos de ansiedad sobre la prueba desde el principio, anotaron los autores del estudio.

Bailock dijo que el ejercicio de escritura funciona porque una vez las preocupaciones están por escrito, no hay que preocuparse ni obsesionarse con ellas durante el examen.

"Las preocupaciones pueden afectar importantes habilidades de pensamiento y razonamiento que de otra forma utilizaríamos para pensar de la mejor manera. Este ejercicio de escritura da a los estudiantes más potencia cognitiva", explicó.

"Definitivamente tienen algo", aseguró el Dr. Jonathan Pletcher, profesor asistente de pediatría de la división de medicina adolescente del Hospital Pediátrico de Pittsburgh. "Cuando uno se preocupa y no lo expresa en palabras, eso tiene un impacto que dificulta concentrarse y sacar el conocimiento de la memoria para que nos vaya bien en un examen".

Pletcher dijo que recomienda una técnica similar a adolescentes que tienen problemas para dormir por la noche. Antes de acostarse, escribir una lista de las inquietudes aclara la cabeza y permite dormir.

Dijo que los estudiantes podían practicar esta habilidad por adelantado y ver si les ayuda.

Aunque tal vez muchos profesores no den a los estudiantes diez minutos para escribir sus preocupaciones justo antes de un examen, Beilock dijo que escribir los temores sobre el examen antes durante el día podría resultar útil.

"En nuestra cultura, que cada vez se obsesiona más con la pruebas, podemos desarrollar ejercicios rápidos y fáciles para ayudar a todo el mundo a alcanzar su pleno potencial", afirmó.

21/3/17

Autoestima; quiérete mucho [21-3-17]


Autoestima; quiérete mucho

En el siglo XXI, la autoestima es un concepto muy rentable alrededor del que giran desde libros de autoayuda hasta técnicas de marketing. Pero la verdadera autoestima consiste en conocerte bien a ti misma, aceptarte tal y como eres, quererte y, desde ahí, sacar lo mejor de ti.

Un camino no siempre sencillo, pero que te conducirá a liberarte de la necesidad de fi ngir, callar o complacer. Eso sí, recuerda que su peor enemigo es el juez interior, esa voz crítica y destructiva que te dice que no mereces, no sabes o no puedes.


NO TE COMPARES

Perder el tiempo, excepto si lo estás haciendo para imitar un comportamiento que te resulta atractivo en alguien a quien admiras. Y tampoco dejes que otros te comparen. Tira a la basura las frases hirientes que escuchaste mil veces cuando eras pequeña, los motes denigrantes, las etiquetas que te hacen sentir mal. Ya no los necesitas ni los necesitarás más.

SE POSITIVA

Si continuamente te enfocas en el lado negativo de la vida, si solo ves defectos cuando te miras al espejo, si el estrés del trabajo no te deja disfrutar del día a día... todas esas actitudes te afean, te apagan, no te dejan oxígeno para apreciar lo que sí va bien. Sonríete en el espejo, camina con aires de diva, piensa que hoy puede ser un gran día y saca partido a tus mejores virtudes. Es una forma de decirle a tu inconsciente que te niegas a atraer más malestar.

BUSCA LO BUENO

Cierra los ojos, respira profundamente y recuerda un momento de tu vida en el que te sentiste llena de autoconfi anza. Siéntelo con toda intensidad un par de minutos y después presiona con fuerza tus dedos índice y pulgar. Abre los ojos y sigue con tu rutina. Cuando te veas en una situación en la que tu autoestima fl aquee, vuelve a unir ambos dedos para recuperar aquel momento.

USA EL HUMOR

Ríete de todo, incluso de ti misma, quítales dramatismo a tus problemas y recuerda que no tienes que ser perfecta ni ajustarte a ningún molde, porque ya eres perfecta tal y como eres. Tu valor no depende de tu belleza física, de tu estatus económico ni de que la gente que te rodea piense que eres simpática, brillante o adorable. Te tienes que gustar a ti misma para poder atraer belleza y positividad a tu vida.

PIROPÉATE

Acepta los cumplidos propios y ajenos con una sonrisa de oreja a oreja, cree en ellos y di gracias. Y no dudes en regalárselos a los demás cuando sientas el impulso de hacerlos. Crea buen ambiente a tu alrededor, en casa, en la ofi cina, incluso en el supermercado si hace falta. Arréglate por el placer de sentirte guapa y a gusto contigo misma... Y recuerda que esa energía positiva te vendrá de vuelta, refl ejando todo tu poder y tu valía.
 

19/3/17

El 'síndrome de las ventanas' [19-3-17]

El 'síndrome de las ventanas'

El sistema operativo que utilizamos la mayoría es el denominado Windows. Si la marca se hubiese registrado en castellano diríamos: yo utilizo el Ventanas, ¿y tú? El nombre escogido por Microsoft tiene su razón de ser. Este sistema fue concebido para que el usuario pudiera tener activas varias ventanas a la vez. Cada una de ellas constituye un canal de comunicación a través del cual una persona desarrolla una tarea determinada. Hay personas que mantienen abiertas más de veinte al mismo tiempo. Basta con accionar un solo botón para saltar de una tarea a otra: el usuario graba un fichero, contesta un correo electrónico, avanza en un texto a medias, abre un e-mail entrante, lo reenvía, visualiza un vídeo, luego imprime una fotografía, minimiza esa ventana y se va a una hoja de cálculo para proseguir con ciertas operaciones...

Este modo de enfrentarse al trabajo se ha ido extendiendo al mundo real. Cuando un joven se comunica, lo hace con diversas personas y a través de distintos canales al mismo tiempo. Desde su ordenador chatea en dos o tres ventanas distintas con diferentes grupos de personas; tiene abiertos dos blogs; contesta un sms en su móvil, comiéndose letras para comprimir el espacio del mensaje, y todo ello mientras juega con la Play y dialoga a voces con su madre desde la habitación contigua.

El sistema de ventanas abiertas simul-táneamente ha provocado un cambio formidable en las habilidades personales. Se ha desarrollado, sobre todo entre los más jóvenes, una inaudita velocidad para cambiar de asunto. Se aumenta la adaptabilidad y capacidad de descodificar en pocos segundos los estímulos recibidos. Procesamos y reaccionamos ante la información a mayor velocidad. También ha mejorado la posibilidad de avanzar varias tareas en paralelo, la denominada multitarea (multitasking), una especie de pluriempleo de las neuronas. Asistimos a lo que podría denominarse horizontalización de la concentración. Es decir, abarcamos muchos más frentes.

Pero no hay mejora que no suponga una renuncia. "Quien mucho abarca, poco aprieta", dice el refranero. La tendencia a abrir más y más frentes simultáneos desemboca en una reducción de la capacidad de concentración. Más amplitud supone menos profundidad. Se pasa por la información de puntillas, quedándonos con lo esencial, sin ir a la esencia y causas primeras de las cosas.

La multitarea ha traído el denominado síndrome de las ventanas, que debe su nombre a las ventanas de Windows. Un síndrome que provoca ansiedad por abrir el máximo de canales de comunicación o áreas de trabajo posibles. Inconscientemente buscamos pasar menos tiempo en una tarea determinada y, si es posible, aumentar el número de frentes abiertos. Desacostumbrados a profundizar, buscamos sentirnos útiles aumentando el número de temas que abordamos de forma somera y superficial. Una persona ante un ordenador con una sola ventana abierta tiene la sensación de que está siendo poco eficiente, de que le faltan estímulos, de que permanece ociosa.

Investigaciones recientes han demostrado que la multitarea tiene un límite. Neurólogos, psicólogos y profesores de escuelas de negocios norteamericanas sugieren que deberíamos controlar el número de tareas que atendemos en paralelo. Jonathan B. Spira, analista jefe de Basex, una empresa de investigación sobre prácticas empresariales, estimó que en Estados Unidos el coste de las interrupciones debidas a la multitarea rondaba los 650.000 millones de dólares al año. Un coste calculado a través de la pérdida de productividad que supone el cambio constante de frentes a los que se presta atención.

Los síntomas del síndrome de las ventanas son muy similares a los de los niños con déficit de atención. Recientemente se ha hablado mucho sobre el aumento de niños con síntomas de hiperactividad. Educadores y profesores denuncian que la capacidad de concentración de los jóvenes alcanza niveles inferiores a los exigidos en los planes de estudios. La semana pasada, un profesor de instituto me comentó que encontraba problemas para lograr la concentración de sus alumnos. Todavía más sangrante es el caso de una madre cuyo hijo preparaba un examen, pero no lograba concentrarse. El problema, me decía, era que deseaba concentrarse, pero no sabía cómo hacerlo. Su mente había perdido el hábito. No hay más hiperactivos, sino más jóvenes normales con efectos secundarios debidos al síndrome de las ventanas.

La importancia de concentrarse no puede ser subestimada. En el año 2005 se realizó en Cuba una prueba científica con dos muestras de deportistas. Se midió previamente su capacidad de concentración según la técnica de los anillos de Landford. Los resultados demostraron empíricamente que los deportistas con mayor capacidad de concentración lograban mejores resultados en las competiciones.

Sin duda, el día de mañana, la capacidad de concentración de una persona será un factor de éxito, algo que marcará la diferencia. No es de extrañar que, ante esta realidad, estén apareciendo nuevos conceptos de academias para enseñar y ejercitar la concentración mediante juegos y aplicaciones de las matemáticas.

Capacidad de concentración

Algunos consejos para desarrollar la capacidad de concentración: fomentar lectura de libros (no de textos comprimidos en pantallas) y marcar con una señal las frases que han sido comprendidas (no pasar a la siguiente si la anterior no está marcada, para evitar leer entre líneas y saltar frases reteniendo sólo algunas partes del texto). Es importante obligarse a un mínimo de tiempo diario de trabajo en una sola tarea, aislándose de otros estímulos externos. En ese sentido, más que estudiar ocho horas seguidas es preferible hacerlo en bloques de veinte minutos con descansos de cinco, para recuperar la capacidad de atención.

Fernando Trías de Bes es profesor de Esade, conferenciante y escritor.

18/3/17

Una semana sin Facebook, ¿la solución para mejorar la autoestima?

Una semana sin Facebook, ¿la solución para mejorar la autoestima?

En Dinamarca se realizó un experimento en el que se les solicitó a usuarios frecuentes de la red social que la abandonaran durante 7 días. Cuáles fueron los cambios en los estados de ánimo de los stalkers

infobae.com

Facebook traspasó su condición de red social y se transformó en una parte inevitable de la rutina diaria. Sus usuarios dedican horas cada día, en sus celulares, computadoras o tablets, para inspeccionar la actividad de sus amigos. Fotos, reflexiones y comentarios varios en una plataforma en la que se hace culto de la felicidad.

La Universidad de Copenhague reunió a 1.095 personas con perfiles activos en Facebook. El 86% de ellos eran mujeres y el 14% restante, hombres. Todos procedentes de distintas partes de Dinamarca, con una edad promedio de 34 años y alrededor de 350 amigos en la red social analizada.

En primer lugar, se les pidió que realizaran un pre-test de 15 minutos que les permitía a los investigadores determinar quiénes estaría en el grupo de tratamiento y quiénes en el grupo de control. A la mitad de los participantes -del grupo primer grupo- se les pidió que no tuvieran contacto con Facebook, que ni siquiera abrieran su sesión durante una semana. Al otro grupo, se les dijo que siguieran con sus hábitos de siempre en la red social.

Transcurridos los 7 días, emergieron los resultados del estudio. Los participantes completaron otro test en el que el grupo de tratamiento reflejó una mejora significativa en el estado de ánimo con respecto a la semana anterior. Los stalkers -los usuarios que más controlan los movimientos en las redes de sus amigos- padecen un síndrome llamado "Facebook-envidia". Ellos fueron los que registraron un mayor aumento en su autoestima después de no usar la red social.

De los participantes del grupo de tratamiento que realizaron el test final, el 13% admitió caer en la tentación y haber usado Facebook en algún momento de la semana. La mayoría de los incumplidores aseguró que el desliz se había debido a una emergencia o que había sido un "accidente".

"Millones de personas se pasan horas en Facebook cada día, lo cual afecta su salud subjetiva", escribió el autor del informe Morten Tromholt. La revolución en las comunicaciones promovió una aproximación entre los puntos más lejanos del globo. Las personas están más conectadas entre sí que en ningún otro momento de la historia. Pero, ¿eso las hace más felices?

"No", respondió en forma tajante Tromholt. De hecho, los usos predominantes de Facebook -es decir, como un medio para comunicarse y obtener información sobre otros, como pasatiempo habitual- están afectando negativamente nuestro bienestar en varias dimensiones", continuó.

16/3/17

Refuerza tu autoestima [16-3-17]

Refuerza tu autoestima

TÉCNICAS QUE AYUDAN A FORTALECER Y DEFINIR LA PERSONALIDAD

Imagina una vida en la que, casi constantemente, piensas de forma negativa, siempre estás a la defensiva y no toleras las críticas constructivas. Una vida en la que, día tras día, te atemoriza la posibilidad de cometer algún error, vives frustrado y te sientes insatisfecho con todo lo que haces.

Por si fuera poco, continuamente sospechas de las intenciones de los demás y no pones límites a tu relación amorosa por temor a que te abandonen.

¿Crees que es exagerado? Desafortunadamente no lo es. Describe el perfil de una persona con una pobre o baja autoestima, algo que generalmente se dice afecta más durante la niñez o la adolescencia, pero que muchas veces continúa hasta la adultez. Una situación que, sin duda, ocasiona un sinnúmero de dificultades en la persona que lo sufre.

Y es que la autoestima -ese concepto emocional sobre la valoración que hacemos de nosotros mismos y que tanto influye en casi todo lo que hacemos a lo largo de nuestras vidas-, es uno de los aspectos más importantes para el desarrollo completo de todo ser humano. Especialmente, porque es lo que nos marca como persona y nos ayuda a definir la personalidad.

En ese sentido, tienes una autoestima saludable cuando eres consciente de tus virtudes y defectos, señalan los expertos en conducta humana. Implica respeto hacia uno mismo y consecuentemente hacia los demás, señala por su parte la ‘coach’ de vida certificada Gionira Blanco, quien ofrece talleres sobre autoestima a mujeres que han pasado por situaciones emocionales en las que ésta se ha afectado.

“Son mujeres que a veces han pasado por infidelidades de sus esposos, que las han dejado por mujeres más jóvenes o simplemente, las han abandonado y no saben por qué”, indica Blanco, tras señalar que a veces, sin darse cuenta, estas mujeres pasan por la misma situación más de una vez, lo que va socavando su autoestima.

“Sin darse cuenta, atraen una y otra vez al mismo tipo de hombre y pasan repetidamente por la misma experiencia. Por eso, en los talleres las llevo a que hagan un análisis de sus relaciones pasadas para que se den cuenta de que ellas pueden controlar esa situación”, agrega Blanco, autora del taller de apoderamiento y autoestima femenina “En busca del hombre ideal… pareja ya tuve”.

De hecho, Blanco destaca que sus talleres están dirigido a reeducar a la mujer en cuanto a sus relaciones amorosas rompiendo con el mito del “príncipe azul que viene al rescate de su princesa”. Además de ayudarlas a desarrollar técnicas para mejorar su autoestima, identificar qué es una relación saludable, descubrir qué está dispuesta a negociar y qué no, entre otros aspectos.

Valoración positiva


Tener una autoestima elevada no significa creerte más importante que los demás, subraya Blanco. Significa saber y tener plena conciencia de que tu vida es infinitamente valiosa y tan importante como las de los demás. También es saber aceptar tus propios defectos, errores y limitaciones sin llegar a menospreciarte o sentirte lastimado, coinciden los expertos.

Pero para entender qué es la baja autoestima tenemos que comprender cómo esta se desarrolla, propone la psicóloga y consejera Naychaly Rivera Nieves, del centro PIENSA Psicología Innovadora.

“En primer lugar la autoestima es una palabra a la cual se da un valor distinto según la sociedad, cultura, crianza y experiencia con la vida”, explica Rivera. De hecho, señala que, por ejemplo, en las culturas orientales se le da un mayor valor al ser humano visto como sociedad o grupo, por lo que no se estimula el concepto de autoestima pues se considera que es individualista.

“Por el contrario, en occidente se rinde culto al individualismo y se patrocina al componente del individuo. Es importante comprender esta diferencia porque el ser humano desarrolla sus personalidad en un contexto particular. Y esta experiencia e interacciones con el ambiente moldeará y determinará las cosas que considerará importante para sí mismo en el transcurso de su vida”, agrega Rivera.

En ese sentido, para que la autoestima se desarrolle de forma sana, la psicóloga sostiene que desde niños necesitamos sentir que somos aceptados y recompensados positivamente. “Es así como desarrollamos una autoestima positiva y autovalía sana”, afirma. Y esto se logra con refuerzos positivos desde la niñez. De ahí la importancia que tienen los padres en el desarrollo de una autoestima saludable en sus hijos.

Sin embargo, Rivera afirma que la sociedad subordina la aceptación a actos, ritos, condiciones y estándares particulares. Ejemplos de eso, resalta, es cuando decimos “tienes que ser un buen niño o una buena niña, tienes que estudiar para ser alguien en la vida, tienes que sacar A o no eres inteligente”. De la misma forma, cuando se insiste en que sigas determinada religión, te mantengas en un peso particular o estudies una carrera específica “porque si no lo haces decepcionarías a la familia”.

“Son pensamientos o estándares que cada familia o sociedad impone de manera consciente o inconsciente, usualmente durante el proceso de niñez y adolescencia”, sostiene Rivera. Pero una de las dificultades, agrega, es que esas expectativas son códigos familiares o sociales que, en ocasiones, son rígidos e inflexibles y conducen al ser humano a la infelicidad.

“Esas exigencias promueven las condiciones perfectas para que nazca la baja autoestima. Pues se promueve que el ser humano desarrolle una visión idealizada, estereotipada y en ocasiones irreal de sí mismo”, afirma Rivera.

Baja autoestima

Desde la concepción de la vida humana se va desarrollando un oído especial hacia las instrucciones, expectativas y deseos de todas las personas más cercanas. Y a través de la vida, indica Rivera, se van creando esquemas o mapas mentales de lo que significa ser aceptados y valorados.

“La sensación de insatisfacción de estos significados es la que va lacerando el autoconcepto de valor y estima de nosotros mismo”, explica la psicóloga, quien destaca que al hablar del concepto de autoestima baja, hay un “yo idealizado y el verdadero yo”.

Significa que a medida que crecemos se va acumulando una “mochila de yo debería ser: inteligente, bella, guapo, delgada, exitoso, buen hijo o hija, buen creyente o practicante de determinada religión entre otros tantos debería”. Y eso es lo que lo sumerge en un “mar de infelicidad” a la persona porque siente que nunca va a ser suficiente. De esa forma, puntualiza Rivera, se va desarrollado una baja autoestima porque ve y percibe el mundo de forma amenazante y agobiante.

“Es una sensación que se puede trasladar tanto al contexto íntimo personal como familiar, social o laboral. Se va desarrollando en lo profundo de la mente un sentido de estar incompleto o de ser incompetente ante las exigencias de la vida. Y se va sintiendo como que nunca se va a ser suficientemente bueno para los padres y madres, para la pareja, para profesores, para los jefes y para la sociedad en general”, explica Rivera, quien cree todos somos propensos, en alguna medida, a desarrollar una baja autoestima, sin importar clase social, nivel educativo o profesional, religión o sexo.

De hecho, dice que como psicóloga y consejera le preocupa que las personas sufran y sientan que tienen que satisfacer expectativas de otros para ser felices. Por eso cree que ser feliz es aprender que somos distintos y que la aceptación de nuestras preferencias, como selección de carrera, pareja o religión, es personal y conlleva un proceso de vida,

“En ocasiones, el pensamiento que nos enseñan a través de la crianza y educación formal esta polarizado hacia lo que es bueno o malo. Sin embargo, el ser humano es mucho más complejo que esta simpleza. Lo que nos gusta y nos hace felices hoy puede cambiar según vamos entrando en diversas etapas de vida”, sostiene Rivera. Pero admite que por nuestra condición de seres vivos, todos necesitamos ser aceptados, valorados, cuidados y estimados por ser quienes somos.

Ciertamente, nadie puede dar lo que no tiene. Pero Rivera cree que nunca es demasiado tarde para aprender. Por eso recomienda que, si has identificado que tienes la autoestima lacerada o sientes que no encajas en ningún lugar, busques ayuda profesional lo antes posible.

“Posiblemente, necesitas con carácter de urgencia comenzar a darte tú mismo las primeras lluvias de amor y aceptación. Finalmente quiero decirte que es posible amarte a ti mismo desde hoy. Este es el mejor regalo de vida que puedes darte. El primer paso es saber quién eres y comenzar a aceptarte tal como eres, sin juicios”, aconseja Rivera.

4/2/17

Cómo elevar la autoestima en verano [4-2-17]


Cómo elevar la autoestima en verano

Potencia los hábitos positivos durante las vacaciones para quererte más a ti mismo


El concepto operación bikini muestra la exigencia que plantea para muchas personas la llegada del verano en una sociedad en la que el culto al cuerpo es notable. Existe un pilar esencial del bienestar: la autoestima tanto en el plano personal como en el trabajo. El descanso estival crea unas condiciones especialmente idóneas para reforzar la introspección, potenciar el autoconocimiento y descansar.

Sin embargo, el verano no es sinónimo de felicidad a modo de causa y efecto como muestra el caso de aquellos profesionales adictos al trabajo para quienes el descanso se convierte en motivo de ansiedad. Durante el verano también pueden surgir asuntos pendientes de resolver que han permanecido adormecidos a lo largo del año y que surgen con más fuerza en esta época del año. Así puede ocurrir, por ejemplo, al tomar conciencia de los problemas pendientes de resolver en la relación de pareja.

La autoestima es el pilar para ganar seguridad en uno mismo y tener bienestar en distintos ámbitos de la vida. Quienes tienen una baja autoestima pueden cambiar de actitud para empezar a quererse más a sí mismos a partir de ahora. Y quienes tienen una autoestima alta pueden esforzarse por mantenerla.

Las frases de autoestima nutren la mente, aportan energía positiva y generan el hábito del amor propio. A modo de ejercicio de coaching puedes elaborar tu particular decálogo de diez frases de pensamiento positivo que serán tu brújula de felicidad estival.

La pausa profesional de las vacaciones también es propicia para realizar balance de los objetivos alcanzados durante los dos primeros trimestres del año para analizar las asignaturas pendientes y establecer nuevos objetivos profesionales a partir de septiembre.

Existen profesionales que quieren actualizar su currículum vitae durante las vacaciones, en cuyo caso, existen cursos de verano ofertados por las universidades que son una buena propuesta de aprendizaje. El aprendizaje también alimenta la autoestima porque es importante cuidar cuerpo y mente para ser feliz practicando el carpe diem: el ritmo del verano tiene una pausa distinta.

A nivel personal, practica el sentido del humor en tus planes con amigos y familiares porque los conflictos personales también pueden ser causa de estrés durante las vacaciones.

El verano es un tiempo especialmente recomendado para la lectura. Existen libros interesantes para potenciar el crecimiento personal: "Si puedes volar, por qué gatear" escrito por Bernabé Tierno es una propuesta muy positiva para superarte a ti mismo.